¿Qué significan Qadá (قضاء) y Qadar (قدر)?
En la teología islámica, قضاء و قدر (Qadá’ wa Qadar) se traduce como Decreto y Predestinación. Qadar alude a la “medida” o “proporción” con la que Al-lah (Dios) ha determinado cada cosa; Qadá es la decisión definitiva y ejecución de ese decreto en el tiempo. Esta creencia no niega la responsabilidad humana: el ser humano actúa con voluntad y elección dentro del marco del conocimiento, la sabiduría y la voluntad de Al-lah.
- Qadar (قدر): la medida, proporción y determinación preeterna.
- Qadá (قضاء): el juicio/decisión que hace efectivo ese decreto cuando ocurre un hecho.

La creencia en el Qadar: un pilar de la fe (Imán)
El Profeta Muhammad (ﷺ) enseñó que la fe (Imán) incluye creer en Al-lah, Sus ángeles, Sus libros, Sus mensajeros, el Último Día y el Decreto (Qadar), tanto en lo bueno como en lo aparentemente adverso. Este es el famoso “hadiz de Yibril (Gabriel)”, donde el ángel preguntó por Islám, Imán e Ihsán y el Profeta (ﷺ) respondió detalladamente.
«La fe es creer en Al-lah, en Sus ángeles, en Sus libros, en Sus mensajeros, en el Último Día y en el decreto (Qadar), tanto en lo bueno como en lo malo.»— Sahih Muslim, Libro de la Fe (Hadiz de Yibril)
Pruebas del Corán (árabe + traducción)
Todo está decretado con medida
﴿إِنَّا كُلَّ شَيْءٍ خَلَقْنَاهُ بِقَدَرٍ﴾
“En verdad, todas las cosas las hemos creado con un Decreto determinado.” (Corán 54:49)
El conocimiento de lo oculto pertenece a Al-lah
﴿وَعِندَهُ مَفَاتِحُ الْغَيْبِ لَا يَعْلَمُهَا إِلَّا هُوَ ۚ وَيَعْلَمُ مَا فِي الْبَرِّ وَالْبَحْرِ ۚ وَمَا تَسْقُطُ مِنْ وَرَقَةٍ إِلَّا يَعْلَمُهَا﴾
“Él posee las llaves de lo oculto; nadie las conoce excepto Él. Sabe lo que hay en la tierra y en el mar. No cae una hoja sin que Él lo sepa.” (Corán 6:59)
Nada ocurre fuera de Su permiso
﴿مَا أَصَابَ مِنْ مُصِيبَةٍ إِلَّا بِإِذْنِ اللَّهِ﴾
“Ninguna desgracia acontece sino con el permiso de Al-lah.” (Corán 64:11)
Sabiduría y consuelo ante lo decretado
﴿لِكَيْلَا تَأْسَوْا عَلَىٰ مَا فَاتَكُمْ وَلَا تَفْرَحُوا بِمَا آتَاكُمْ﴾
“Para que no os entristezcáis por lo que se os escape ni os jactéis de lo que Él os conceda.” (Corán 57:23)
¿Cómo armoniza el Decreto divino con la libertad humana?
Una duda habitual es: “Si todo está sabido/decretado, ¿somos libres?” La respuesta islámica tradicional equilibra dos verdades:
- El Conocimiento Absoluto de Al-lah: Al-lah sabe lo que fue, lo que es y lo que será, fuera de los límites del tiempo humano. Su conocimiento no “fuerza” al ser humano a elegir; simplemente abarca la elección que la persona hará libremente.
- La Voluntad y Responsabilidad del ser humano: Dios nos ha dado intelecto (‘Aql), revelación (guía) y capacidad de elegir. Por eso seremos recompensados o juzgados por nuestras decisiones y actos.
﴿وَقُلِ الْحَقُّ مِنْ رَبِّكُمْ ۖ فَمَنْ شَاءَ فَلْيُؤْمِنْ وَمَنْ شَاءَ فَلْيَكْفُرْ﴾
“Y di: ‘La verdad proviene de vuestro Señor. Quien quiera, que crea; y quien quiera, que no crea’.” (Corán 18:29)
El rol de la súplica (Dua) y el esfuerzo
Creer en el Qadar nunca significa pasividad. El creyente debe tomar los medios lícitos (asbab) y poner su confianza en Al-lah (Tawakkul). Además, el Profeta (ﷺ) explicó que la súplica es un medio bendito para alcanzar el favor divino.
«Nada rechaza el decreto salvo la súplica, y nada aumenta la vida salvo la piedad.»— Sunan al-Tirmidhi (hasan)
Los sabios explican que la súplica misma y su respuesta forman parte del Decreto de Al-lah: Dios decretó que un bien llegaría mediante la súplica sincera del siervo.
Frutos y beneficios de creer en el Qad\u00e1 y Qadar
- Paz interior y resiliencia: ante las dificultades, el creyente dice: “Qaddara Al-lahu wa ma sha’a fa‘al” (Al-lah lo ha decretado y Él hace lo que quiere), evitando la desesperación.
- Humildad en el éxito: reconoce que todo logro procede del favor y la bendición de Dios, no solo del talento propio.
- Valentía y firmeza: saber que el sustento y el término de la vida están en Manos de Dios libera del miedo a la creación.
- Motivación continua: impulsa al creyente a dar lo mejor de sí confiando en que el resultado final reposa en la infinita Sabiduría divina.