Sermón del viernes 25 de abril de 2003
Para comprender mejor este tema, puede consultar nuestra guía principal sobre Quién es Al-lah.
El primer sermón del viernes de Su Santidad Hazrat Mirza Masroor Ahmad (que Allah le ayude con Su poderosa victoria) fue pronunciado el 25 de abril de 2003, después de ser elegido como el Quinto Jalifa del Mesías Prometido (as).
Traducido en español por Samra Rahman
Pronunciado por Su Santidad Mirza Masroor Ahmad, Jalifatul Masih V (que Allah le ayude con Su poderosa victoria).
Después de recitar Tashahhud y Ta’awwuz, el Hazoor recitó el siguiente verso de
Sura Al-Baqara:
وَاِذَﺳَﺄَﻟَﮏَ ﻋِﺒَﺎدِیْ ﻋَﻨﱢﯽْ ﻓَﺎِﻧﱢﯽْ ﻗَﺮِﯾْﺐٌ۔ اُﺟِﯿْﺐُ دَﻋْﻮَةَ اﻟ ﱠﺪاعِ اِذَادَﻋَﺎنِ۔ ﻓَﻠْﯿَﺴْﺘَﺠِﯿْﺒُﻮْا ﻟِﯽْ وَﻟْﯿُﺆْﻣِﻨُﻮْا ﺑِﯽْ ﻟَﻌَﻠﱠﮭُﻢْ ﯾَﺮْﺷُﺪُوْنَ
)اﻟﺒﻘﺮة(١٨٧:
«Y cuando mis siervos te pregunten acerca de mí, en verdad, Yo estoy cerca. Respondo la oración del que ora cuando me invoca. Así pues, que ellos también respondan a Mi llamada y crean en mí, para que puedan andar por el camino recto.» (Sura Al-Baqara: 187)
Este versículo está relacionado con el atributo de Al-Mujib (El que responde a las súplicas) de Allah. Aunque Su Santidad Jalifa IV (que Allah tenga misericordia de él) ya explicó este atributo, en vista de la situación actual, decidió abordarlo nuevamente hoy. En este versículo, se menciona la aceptación de las oraciones, y este será el tema del sermón de hoy, además de los innumerables favores y bendiciones que Allah ha concedido a la Comunidad a través de la aceptación de las oraciones.
Sobre esto, hay un hadiz:
Hazrat Salman Al-Farsi narró que el Santo Profeta (la paz y las bendiciones de allah sean con él) dijo:
«Allah es extremadamente modesto, generoso y noble. Cuando un siervo alza sus manos ante Él en súplica, Él siente vergüenza de devolverlas vacías y sin respuesta.»
(Jami’ Al-Tirmidhi, Libro de las Súplicas, Capítulo sobre la súplica del Profeta ﷺ)
Hazrat Abu Huraira narró que el Santo Profeta (La paz y las bendiciones de allah sean con él) dijo:
«Allah dice: ‘Actúo según la expectativa que Mi siervo tiene de Mí. Cuando él me recuerda, yo estoy con él. Si me recuerda en su corazón, yo lo recuerdo en mi corazón. Si me menciona en una reunión, yo lo menciono en una reunión mejor. Si se acerca a Mí un palmo, Yo Me acerco a él un codo. Si viene hacia Mí un codo, Yo Me acerco a él la distancia de dos brazos abiertos. Y si viene a mí caminando, Yo voy corriendo hacia él’.» (Tirmidhi, Libro de las Súplicas, Capítulo sobre tener buena opinión de Allah)
La Comunidad estaba sufriendo y clamando como un pez fuera del agua. Entonces,
¿cómo no iba Allah a correr en su ayuda de acuerdo con Su promesa?
¡Alhamdulillah!
Hazrat Ibn Umar relató que el Santo Profeta (La paz y las bendiciones sean con él) rara vez dejaba una reunión sin recitar esta súplica para sus compañeros:
«¡Oh Allah! Confieren un temor Tuyo tal que nos impida desobedecerte. Confieren una obediencia tal que nos lleve al Paraíso. Y concédenos una certeza tal que haga que las dificultades de este mundo nos parezcan ligeras. ¡Oh Allah! Permítenos beneficiarnos adecuadamente de nuestros oídos, nuestra vista y nuestra fuerza durante toda nuestra vida, y haznos herederos de estas bendiciones. Toma venganza de quien nos oprima. Ayúdanos contra aquellos que nos hostigan. No nos sometas a pruebas que puedan poner en peligro nuestra fe. No hagas que nuestro mayor pesar y preocupación sea este mundo. No limites nuestro conocimiento solo a los asuntos mundanos. Y no pongas sobre nosotros a un gobernante que no tenga misericordia de nosotros.» (Jami’ Al-Tirmidhi, Libro de las Súplicas, Capítulo sobre recitar Tasbih con las manos)
Dios me ha otorgado un fervor especial en la oración:
El Prometido Mesías (la paz sea con él) dijo:
*»Aquellos que hacen uso de la oración, Allah les abre caminos. Él no rechaza la súplica… El Sagrado Corán menciona dos aspectos de la oración: uno en el que Allah quiere que se haga Su voluntad y otro en el que acepta la súplica del siervo. En el versículo ‘Y ciertamente os pondremos a prueba con algo de temor y hambre’
(Al-Baqara: 156),
Él quiere que se haga Su voluntad. El uso del ‘nun’ enfático en este versículo indica que Allah quiere manifestar un decreto firme. En tal caso, el remedio es decir: ‘Ciertamente, a Allah pertenecemos y a Él hemos de regresar.’
El segundo aspecto de la oración se manifiesta en ‘Invocadme y Yo os responderé.’ Aquí se expresa la oleada del favor y la misericordia de Allah. Por lo tanto, siempre debemos recordar esta distinción: a veces, Allah quiere hacer cumplir Su voluntad, y a veces, Él concede la petición del siervo. Esto es una relación de amor y amistad. La aceptación de las oraciones de nuestro Santo Profeta (la paz y las bendiciones sean con él) es grandiosa, pero su sumisión y conformidad con la voluntad divina también eran inigualables. Por ejemplo, once de sus hijos fallecieron, pero él nunca preguntó: ‘¿Por qué?'»* (Al-Hakam, 28 de febrero de 1902, Malfuzat, Vol. 2, pp. 167-168)
Luego dijo: «Dios me ha dado tal fervor en las oraciones como el ímpetu que hay en el océano.»
(Al-Badr, 3 de abril de 1903, Malfuzat, Volumen 3, página 172)
Él dice: «Si quieren vivir con bienestar y que haya paz en sus hogares, es apropiado que recen mucho y llenen sus casas con oraciones. Dios no destruye el hogar donde siempre se ora.»
(Al-Badr, 24 de abril de 1903, Malfuzat, Volumen 3, página 232)
Dijo: «Siempre estoy ocupado en la oración, y la más importante de todas es que mis amigos sean preservados de preocupaciones y aflicciones, pues sus inquietudes y penas me entristecen. Luego, esta oración se hace en una forma colectiva, para que si alguien está sufriendo, Dios lo libre de su aflicción. Toda mi dedicación y esfuerzo se concentran en orar a Dios con fervor.»
(Reporte del Yalsa Salana de 1897, compilado por el Sheij Yaqub Ali Irfani, páginas 130-167, Malfuzat, Volumen 1, página 66)
¡Que Dios también me conceda la capacidad de seguir esta práctica del Mesías Prometido (la paz sea con él), y que su dolor se vuelva más importante para mí que mi propio sufrimiento! Que Dios me ayude.
El Mesías Prometido (la paz sea con él) dice: «La mejor oración es aquella en la que se busca la complacencia de Dios y la salvación de los pecados, porque los pecados endurecen el corazón y convierten al ser humano en alguien atrapado en lo mundano. Nuestra oración debe ser que Dios nos libre de los pecados que endurecen el corazón y nos guíe hacia Su complacencia.»
(Al-Badr, 24 de agosto de 1904, Malfuzat, Volumen 4, página 30)
También dice: «Nosotros oramos para que Dios proteja a la comunidad y para que se haga evidente al mundo que el Santo Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) era un Mensajero verdadero, y que la gente adquiera fe en la existencia de Dios.»
(Al-Badr, 13 de abril, Malfuzat, Volumen 4, página 261)
Luego dijo:
«Las personas que ingresan a este movimiento obtienen el mayor beneficio de que yo oro por ellas. La oración es algo que puede convertir la madera seca en verdor y dar vida a los muertos. Tiene un gran impacto». (Al-Hakam, 28 de febrero de 1903, Malfuzat, Vol. 3, p. 100).
Que Allah nos haga herederos, en esta era, de todas las oraciones que el Mesías Prometido (as) hizo por sus seguidores. Y, sobre todo, que nos conceda una parte de aquellas oraciones que el Santo Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones sean con él) hizo por su ummah.
Es un favor y una gracia de Allah que nos ha hecho herederos de las oraciones de Sus amados, algo que presenciamos cada día. La muerte del Cuarto Jalifa nos dejó devastados. Sin embargo, gracias a estas oraciones, Allah cumplió Su promesa. Así lo afirma en el Sagrado Corán:
«Allah ha prometido a aquellos de vosotros que creen y hacen buenas obras que, sin duda, les hará sucesores en la Tierra como hizo sucesores a los que les precedieron. Y establecerá firmemente para ellos su religión, la que Él ha escogido para ellos. Y les concederá seguridad después de su temor. Me adorarán y no Me asociarán nada. Y quienes después de esto sean ingratos, serán los rebeldes». (Surah An-Nur, 56).
Que Allah nunca haga de esta querida comunidad un grupo de ingratos.
Hay un hadiz en el que Hazrat Hudhaifa (que Allah esté complacido con él) relata que el Santo Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo:
«La profecía permanecerá entre vosotros mientras Allah lo desee, luego Él la retirará. Después de eso, habrá un califato basado en el modelo de la profecía. Entonces, cuando Allah lo quiera, también lo eliminará. Luego vendrá un período de monarquía opresiva (que hará que las personas se sientan afligidas y angustiadas). Cuando esta era termine, vendrá otra monarquía aún más tiránica según el decreto de Allah, hasta que la misericordia de Allah se manifieste y Él ponga fin a esta era de opresión. Después de esto, el califato basado en el modelo de la profecía será restaurado.
«Después de decir esto, el Santo Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) guardó silencio.
(Musnad Ahmad bin Hanbal, Vol. 4, pág. 273, narrado por Hudhaifa bin Yaman)
Que Allah haga que esta bendición permanezca hasta el Día del Juicio. Que Allah Todopoderoso nunca retire Su mano de gracia de la comunidad. Que esta comunidad permanezca siempre agradecida y dedicada a la oración. Que siempre recibamos la mirada de amor y misericordia de Allah Todopoderoso.
Hazrat Mirza Ghulam Ahmad, el Mesías Prometido (la paz sea con él), dijo:
«Cuando un mensajero o un santo fallece, la humanidad experimenta una gran agitación, y ese momento es extremadamente peligroso. Sin embargo, Dios la disipa a través de un califa, y es a través de este califa que la reforma y la estabilidad se restablecen.»
(Al-Hakam, 14 de abril de 1908, Malfuzat, Vol. 5, págs. 524-525)
El Mesías Prometido (la paz sea con él) también dijo:
*»¡Oh queridos míos! Desde tiempos antiguos, la ley de Allah ha sido que Él muestra dos manifestaciones de Su poder para destruir la vana alegría de los opositores. Por lo tanto, no es posible que Allah abandone Su antigua ley… Vosotros debéis presenciar la segunda manifestación, y su llegada es mejor para vosotros, porque será duradera y su serie no se romperá hasta el Día del Juicio… como Allah ha prometido en ‘Barahin-e-Ahmadiyya’. Y esa promesa no está limitada a mi persona, sino que está relacionada con vosotros. Como Allah dice: ‘Yo concederé supremacía a esta comunidad de tus seguidores hasta el Día del Juicio’… Nuestro Dios es fiel y verdadero en Sus promesas. Él os mostrará todo lo que ha prometido. Aunque estos son los últimos días del mundo y muchas calamidades están destinadas a descender, la continuidad de esta comunidad es segura hasta que todas las profecías de Allah se cumplan. Yo he aparecido como una manifestación del poder de Dios y soy la encarnación de Su primer poder. Después de mí, habrá otras personas que serán la manifestación de Su segundo poder.»*
(Al-Wasiyyat, Ruhani Khazain, Vol. 20, pág. 305)
.El Primer Jalifa dijo:
«Este es el camino bendito para vosotros. Aférrense firmemente a la cuerda de Allah. Esta es la cuerda de Allah que ha unido a los individuos dispersos. Por lo tanto, aférrense a ella con firmeza».
(Badr, 1 de febrero de 1912, p. 3).
El Cuarto Jalifa dijo:
«El propósito del establecimiento del califato es establecer la unicidad de Allah. Y la promesa de Allah es inquebrantable, no cambiará jamás… La última recompensa del califato es que adoraréis solo a Mí, sin asociar nada conmigo. Cantaréis alabanzas a Mí. Este es el paraíso eterno que ha sido prometido a la comunidad Ahmadía. Estoy seguro, por los signos que hemos presenciado, que no hay otra comunidad en el mundo que pueda igualar el estatus que Allah ha concedido a la comunidad Ahmadía». (Al-Fazl, 22 de junio de 1982, pp. 3-4).
Además, exhortó:
«Os aconsejo que recordéis esta bendición que Allah os ha concedido. Allah os la ha otorgado una vez más a través del Mesías Prometido. Así que recordad esta bendición. Y si elimináis al Mesías Prometido de vuestras vidas, entonces nadie se preocupará por los demás. Este vínculo se mantiene vivo a través del califato». (Sermón del viernes, 10 de junio de 1990, Al-Fazl, 7 de agosto de 1991).
También señaló la importancia de la unidad dentro de la comunidad:
«Este favor de Allah de unirlos hoy se ha manifestado doblemente… Hoy nuevamente se os ha hecho hermanos, y os juro por Allah que esta unidad será preservada hasta el Día del Juicio si lleváis una vida de humildad y gratitud hacia Allah». (Sermón del viernes, 5 de agosto de 1994, Al-Fazl, 23 de agosto de 1994).
También declaró:
«Os traigo buenas noticias: A partir de ahora, insha’Allah, el califato Ahmadía nunca enfrentará peligro alguno. La comunidad ha alcanzado la madurez a los ojos de Allah. Ningún enemigo podrá dañar ni un cabello de esta comunidad. El califato Ahmadía seguirá floreciendo con la gloria con la que Allah prometió al Mesías Prometido . Esta comunidad permanecerá viva durante al menos mil años. Así que orad, cantad alabanzas a Allah y renovad vuestros compromisos». (Al-Fazl, 28 de junio de 1982).
Hoy damos testimonio de que, ¡oh líder que nos has dejado!, la buena noticia que diste a esta amada comunidad se ha cumplido palabra por palabra. Hoy, esta comunidad se mantiene como una estructura sólida en defensa del califato, mostrando ejemplos de sinceridad y lealtad sin igual en el mundo.
¡Oh Allah, mi Dios Todopoderoso! Como siempre, sigue derramando Tu amor sobre esta comunidad, cumpliendo con Tus promesas.
Palabras del Mesías Prometido (la paz sea con él)
«Afirmo con absoluta certeza y firmeza que estoy sobre la verdad y que, por la gracia de Dios Altísimo, la victoria en este campo es ciertamente mía. Hasta donde alcanza mi mirada perspicaz, veo al mundo entero avanzar bajo el impulso de esta verdad. Se aproxima el momento en que alcanzaré una victoria grandiosa, pues en apoyo de mi voz está hablando otra voz, y para fortalecer mi mano está actuando otra mano que el mundo no ve, pero que yo sí veo. En mi interior habla un espíritu celestial que infunde vida a cada una de mis palabras, a cada término y a cada letra; y en los cielos se ha producido tal fervor y agitación que Él ha hecho levantarse, como a una marioneta, a este ser humano humilde».
El Jalifato Ahmadía continuará, si Al-lah quiere, como un árbol bendito, firmemente arraigado, y ningún ojo enemigo, ningún corazón enemigo ni ningún esfuerzo hostil podrá causar el más mínimo daño a esta Comunidad.
Finalmente, exhorto una vez más a la oración.
Orad mucho; orad también por mí.
Que Al-lah Todopoderoso nos conceda permanecer siempre firmes en la fe, en la unidad, en la gratitud y en la obediencia.
¡Oh Al-lah!
Mira siempre a Tu Comunidad con la mirada de Tu amor, conforme a las promesas que le has hecho.