El amor del Mesías Prometido por el Sagrado Corán
El amor del Mesías Prometido, Hazrat Mirza Ghulam Ahmad (as), por el Sagrado Corán fue una de las características más profundas de su vida espiritual. Su relación con el Corán no fue solo intelectual o literaria, sino una unión viva de recitación, reflexión, oración, enseñanza y defensa de la palabra de Dios.
Con motivo de Ramadán, este artículo presenta algunos testimonios sobre su devoción al Corán, su hábito de recitarlo, su manera de meditar en sus significados y su misión de revivir sus luces, bendiciones y conocimientos para la humanidad.
Este artículo forma parte de nuestra sección sobre el Sagrado Corán. También puedes leer sobre el Islam, el Santo Profeta Muhammad ﷺ, la Comunidad Ahmadía del Islam y el Mesías Prometido.
“Giro en torno al Corán”
El Mesías Prometido (as) expresó su amor por el Sagrado Corán en unos versos muy conocidos:
En mi corazón está siempre el deseo de besar Tu sagrado libro;
giro en torno al Corán, pues este es mi Kaaba.
Hazrat Mirza Bashir Ahmad (ra), explicando estos versos, escribió que las excelencias del Corán son evidentes, pero la base principal de este amor radica en que el Corán es el libro sagrado enviado por Dios, un libro que el corazón desea besar una y otra vez y alrededor del cual desea girar continuamente.
Referencia: Sirat Tayyiba, p. 16
Qadian y la relación especial con el Corán
Estaba destinado que, por medio del Mesías Prometido (as), se revivieran las luces, bendiciones, conocimientos y ciencias del Sagrado Corán. Por ello, Qadian, el lugar destinado a convertirse en un centro de la unicidad divina, recibió por la providencia especial de Dios una relación particular con el Corán.
Los antepasados de Hazrat Mirza Ghulam Ahmad (as), encabezados por Hazrat Mirza Hadi Beg, llegaron al subcontinente indio desde Samarcanda durante el período mogol. Fundaron un asentamiento que con el tiempo llegó a conocerse como Qadian. Durante generaciones, aquel lugar mantuvo una relación profunda con el conocimiento religioso y la recitación del Corán.
Se narra que hubo un tiempo en que en Qadian se encontraban numerosos hafices, eruditos y personas piadosas. Más tarde, cuando los sikhs tomaron control de la región, varias mezquitas fueron destruidas o convertidas en templos sij, y una biblioteca islámica que contenía manuscritos del Corán fue destruida.
Referencia: Al-Bariyya, Ruhani Jaza’in, vol. 13, pp. 162-175
El Corán como guía, amado y documento
Desde su juventud, Hazrat Mirza Ghulam Ahmad (as) pasó incontables horas en soledad meditando en cada versículo del Libro Sagrado. Para él, el Corán no era un texto del pasado, sino la Palabra viva de Dios, capaz de transformar el alma y producir milagros espirituales en cada época.
«¡Abrid vuestros corazones a la luz del Sagrado Corán! En él encontraréis la cura para todas las enfermedades espirituales y el sendero seguro hacia la comunión con Dios.»— Barahin-e-Ahmadiyya
Conclusión
El ejemplo supremo de devoción al Corán dejado por el Mesías Prometido (as) sigue inspirando a millones de creyentes en todo el mundo a estudiar, reflexionar y vivir de acuerdo con las eternas enseñanzas coránicas.