El verdadero significado profundo del Ramadán según el Corán, los hadices y las enseñanzas del Mesías Prometido y sus jalifas. Reflexión y espiritualidad.
El mes de Ramadán posee un significado espiritual profundo en el islam, enfatizado en el Sagrado Corán, las enseñanzas del Mesías Prometido y los hadices del Santo Profeta Muhammad (la paz sea con él). A continuación, se presentan extractos relevantes que ilustran este significado:
Para comprender mejor este tema, puede consultar nuestra guía principal sobre Comunidad Musulmana Ahmadía.
Dios dice en el sagrado Corán:
El mes de Ramadán ocupa un lugar central en la práctica y la espiritualidad islámicas. El Corán establece su importancia en los siguientes versículos:
«يَا أَيُّهَا الَّذِينَ آمَنُوا كُتِبَ عَلَيْكُمُ الصِّيَامُ كَمَا كُتِبَ عَلَى الَّذِينَ مِن قَبْلِكُمْ لَعَلَّكُمْ تَتَّقُونَ. أَيَّامًا مَّعْدُودَاتٍ ۚ فَمَن كَانَ مِنكُم مَّرِيضًا أَوْ عَلَىٰ سَفَرٍ فَعِدَّةٌ مِّنْ أَيَّامٍ أُخَرَ ۚ وَعَلَى الَّذِينَ يُطِيقُونَهُ فِدْيَةٌ طَعَامُ مِسْكِينٍ ۖ فَمَن تَطَوَّعَ خَيْرًا فَهُوَ خَيْرٌ لَّهُ ۚ وَأَن تَصُومُوا خَيْرٌ لَّكُمْ ۖ إِن كُنتُمْ تَعْلَمُونَ. شَهْرُ رَمَضَانَ الَّذِي أُنزِلَ فِيهِ الْقُرْآنُ هُدًى لِّلنَّاسِ وَبَيِّنَاتٍ مِّنَ الْهُدَىٰ وَالْفُرْقَانِ ۚ فَمَن شَهِدَ مِنكُمُ الشَّهْرَ فَلْيَصُمْهُ ۖ وَمَن كَانَ مَرِيضًا أَوْ عَلَىٰ سَفَرٍ فَعِدَّةٌ مِّنْ أَيَّامٍ أُخَرَ ۗ يُرِيدُ اللَّهُ بِكُمُ الْيُسْرَ وَلَا يُرِيدُ بِكُمُ الْعُسْرَ وَلِتُكْمِلُوا الْعِدَّةَ وَلِتُكَبِّرُوا اللَّهَ عَلَىٰ مَا هَدَاكُمْ وَلَعَلَّكُمْ تَشْكُرُونَ.»
«¡Oh creyentes! Se os ha prescrito el ayuno como fue prescrito a los que os precedieron, para que alcancéis la piedad. Ayunad un número determinado de días. Pero quien de vosotros esté enfermo o de viaje, ayune un número igual de días otros meses. Y quienes puedan ayunar, pero con gran dificultad, pueden redimirse alimentando a un necesitado. Y quien haga más bien voluntariamente, es mejor para él. Y ayunar es mejor para vosotros, si supierais.
El mes de Ramadán es aquel en el que fue revelado el Corán como guía para la humanidad y como pruebas claras de la guía y el criterio. Por tanto, quien de vosotros presencie la llegada del mes, que ayune en él. Y quien esté enfermo o de viaje, que ayune un número igual de días. Alá desea facilitaros las cosas y no deseáis dificultades. Completad, pues, el número de días y proclamad la grandeza de Alá por haberos guiado, para que seáis agradecidos.»
Referencia: Corán, Sura Al-Baqarah (2:183-185).
Estos versículos subrayan que el ayuno no es un ritual vacío, sino un medio para alcanzar la taqwa (piedad, consciencia de Dios), además de destacar la misericordia divina al vincular el ayuno con la revelación del Corán.
Hadices sobre el Ayuno como Escudo y Protección
El Profeta Muhammad (sa) destacó en numerosas ocasiones el valor espiritual del ayuno. Uno de los hadices más citados es:
Sahih Al-Bujari (Libro del Ayuno, Hadiz 1894):
«الصِّيَامُ جُنَّةٌ، فَإِذَا كَانَ يَوْمُ صَوْمِ أَحَدِكُمْ فَلَا يَرْفُثْ وَلَا يَصْخَبْ، فَإِنْ سَابَّهُ أَحَدٌ أَوْ قَاتَلَهُ فَلْيَقُلْ: إِنِّي صَائِمٌ، إِنِّي صَائِمٌ.»
«El ayuno es un escudo. Cuando uno de vosotros esté ayunando, no debe hablar de manera obscena ni actuar con ignorancia. Si alguien lo insulta o pelea con él, que diga: ‘Estoy ayunando, estoy ayunando’.»
Este hadiz resalta que el ayuno actúa como protección contra el mal, tanto externo (acciones dañinas) como interno (deseos negativos). Otros hadices complementan esta idea:
Sahih Muslim (Libro del Ayuno, Hadiz 1151):
«وَالَّذِي نَفْسِي بِيَدِهِ، لَخُلُوفُ فَمِ الصَّائِمِ أَطْيَبُ عِنْدَ اللَّهِ مِنْ رِيحِ المِسْكِ. لِلصَّائِمِ فَرْحَتَانِ يَفْرَحُهُمَا: إِذَا أَفْطَرَ فَرِحَ بِفِطْرِهِ، وَإِذَا لَقِيَ رَبَّهُ فَرِحَ بِصَوْمِهِ.»
«Por Aquel en cuyas manos está mi alma, el aliento del que ayuna es más puro ante Dios que el aroma del almizcle. El ayunante experimenta dos alegrías: una al romper su ayuno y otra cuando se encuentre con su Señor.»
Enseñanzas del Mesías Prometido sobre el Propósito del Ayuno
El Mesías Prometido, Hazrat Mirza Ghulam Ahmad (as), fundador de la Comunidad Musulmana Ahmadía, profundizó en el significado espiritual del ayuno en su obra «La Filosofía de las Enseñanzas del Islam». Algunos fragmentos clave incluyen:
«El ayuno es un ejercicio espiritual que purifica el alma de las impurezas morales y la acerca a Dios. No se limita a abstenerse de comida y bebida, sino que implica refrenar todos los sentidos y facultades de caer en lo prohibido. El verdadero ayuno consiste en que una persona evite todo mal, no solo físicamente, sino también en pensamiento, palabra y acción.
El ayuno rompe el hábito de la indulgencia excesiva y enseña al ser humano a dominar sus deseos. Al experimentar hambre y sed, el creyente desarrolla empatía hacia los necesitados, lo que lo impulsa a la caridad y la compasión. Este mes es una oportunidad para renovar el compromiso con la obediencia a Dios y fortalecer la conexión con lo divino a través de la oración y la reflexión.»
Referencia: La Filosofía de las Enseñanzas del Islam, Hazrat Mirza Ghulam Ahmad (as)
El Mesías Prometido (as) también enfatizó que el ayuno es un medio para «morir a uno mismo», es decir, trascender el ego y alcanzar un estado de humildad y dependencia total de Dios.
Reflexiones del Jalifa Actual sobre la Purificación del Alma
Su Santidad, Hazrat Mirza Masroor Ahmad (aba), Quinto Jalifa de la Comunidad Ahmadía, dijo:
«El Ramadán no es solo un mes de hambre física, sino de hambre espiritual. Es el momento de nutrir el alma con el recuerdo de Dios, la lectura del Corán y la súplica sincera. El ayuno nos enseña a controlar nuestros deseos y a priorizar las necesidades del espíritu sobre las del cuerpo.
Cada día de Ramadán es una oportunidad para limpiar el corazón de la arrogancia, la envidia y el odio. Debemos preguntarnos: ¿Estamos usando este mes para acercarnos a Dios o simplemente cumpliendo una tradición? La verdadera esencia del ayuno radica en transformar nuestra vida interior.»
Referencia: Sermón del Viernes, 24 de marzo de 2023, Hazrat Mirza Masroor Ahmad (aba)
Conclusión: Un Mes de Transformación
El Ramadán, como se desprende de estas fuentes, no es un fin en sí mismo, sino un medio para alcanzar la proximidad a Dios. Su práctica debe traducirse en un cambio duradero en el carácter, la conducta y la relación con los demás. Como resume el Mesías Prometido (as):
«El ayuno es la semilla que, plantada en el mes de Ramadán, debe dar frutos de virtud durante todo el año.»
Que este Ramadán sea, para todos los creyentes, un tiempo de purificación, renovación y acercamiento al Creador.
Fuentes Consultadas:
https://www.alislam.org/library/ (Obras completas del Mesías Prometido y literatura espiritual)
https://www.alislam.org/ (Corán, escritos del Mesías Prometido, sermones del Jalifa)
https://www.ahmadiyya-islam.org/es/ (Hadices y enseñanzas prácticas)