El Sufismo y su Estatus en el Ahmadía

sufismo y su estatus en el Ahmadía

Hazrat Mirza Ghulam Ahmad (as) explicó que el auténtico Sufismo (Tasawwuf) no es una secta ni una innovación, sino la esencia misma de la purificación espiritual, devoción interior y comunión directa con Dios en estricta conformidad con el Corán y la Sunnah.

El concepto del sufismo y su estatus en el Ahmadía

Introducción

El concepto y la historia del sufismo son ricos y fascinantes. Sus raíces se encuentran firmemente arraigadas en el Sagrado Corán, la Sunna y el Hadiz; y, en la práctica, se ha practicado durante siglos en todo el mundo musulmán. Sin embargo, con el paso del tiempo, sus conceptos y su práctica se fueron confundiendo a medida que las innovaciones se infiltraban en la fe y la distancia entre la época del Santo Profeta (sa) se hacía mayor. No obstante, de acuerdo con las profecías del Sagrado Corán y del Santo Profeta (sa), con la llegada del Mesías Prometido (as), el hakam y adl (juez y árbitro), se revitalizaron las enseñanzas y la práctica originales del islam y, con ellas, la verdadera comprensión del sufismo.

En esta presentación, analizaré brevemente el origen, el concepto y el desarrollo del sufismo, y su estatus en vista de las obras del Mesías Prometido (as).

¿Qué es el sufismo?

Sufismo es un término inglés que connota la rama del conocimiento y la práctica mística islámica. En árabe, se conoce como tasawwuf, y quien lo practica en su sentido más estricto se conoce como “sufí”. [En este ensayo, los términos “sufismo” y tasawwuf se han usado indistintamente].

Etimología

La etimología de este término ha sido objeto de debate durante siglos. La mayoría de los estudiosos coinciden en que no existe una única razón lingüística para llamarlo tasawwuf.

Hazrat Syed Ali al-Hujwiri (m. c. 1072 d. C.), conocido comúnmente en el subcontinente como “Data Ganj Bakhsh”, señala en su Kashf al-Mahjub, el tratado persa más antiguo sobre el sufismo, que existen múltiples razones por las que un “sufí” recibe ese nombre:

Algunos afirman que el sufí se llama así porque viste una prenda de lana (jama’-i suf); Otros, que se le llama así porque ocupa el primer rango (saff-i awwal); otros, que se debe a que los sufíes afirman pertenecer a los Ashab-i Suffa, ¡con quienes Dios esté complacido! Otros, por su parte, afirman que el nombre deriva de safa (pureza)… Por lo tanto, dado que quienes profesan esta creencia han purificado su moral y conducta, y han buscado liberarse de las impurezas naturales, por esa razón se les llama sufíes.

Definición de sufismo

El concepto central del sufismo se establece en el versículo coránico:

بَلٰی ٭ مَنۡ اَسۡلَمَ وَجۡہَہٗ لِلّٰہِ وَہُوَ مُحۡسِنٌ فَلَہٗۤ اَجۡرُہٗ عِنۡدَ رَبِّہٖ ۪ وَلَا خَوۡفٌ عَلَیۡہِمۡ وَلَا ہُمۡ یَحۡزَنُوۡنَ ﴿۱۱۳

La verdad es que quien se somete completamente a la voluntad de Alá y actúa con rectitud, tendrá su recompensa junto a su Señor. No temerán ni se entristecerán. (2:113)

Por lo tanto, la sumisión completa a la voluntad de Alá y la adopción de una actitud benévola hacia toda la humanidad es el verdadero espíritu del islam y la esencia del sufismo.

Al-Qushayri (m. 1072 d. C.), autor del famoso tratado sufí Al-Risala al-Qushayriyya, afirma que “el tasawwuf significa esforzarse constantemente por purificar el corazón de todo lo que no sea Dios”.

Imam al-Ghazali (m. 1111 d. C.), uno de los más grandes eruditos islámicos y sufíes, escribió en su autobiografía Al-Munqidh min al-Dalal que “los sufíes son los verdaderos caminantes en el sendero de Dios; su conducta es la mejor, su camino es el más correcto y sus caracteres son los más nobles”.

El origen y desarrollo del sufismo

Durante la vida del Santo Profeta Muhammad (sa) y los Califas Bien Guiados, no existía una denominación separada llamada “sufismo”, porque toda la vida de los creyentes estaba impregnada de devoción espiritual, ascetismo y cercanía con Alá. Los Compañeros del Profeta (sa), especialmente aquellos que residían en la Suffa de la Mezquita del Profeta en Medina (Ashab al-Suffa), dedicaban sus vidas enteras a la adoración, la contemplación y el aprendizaje directo del Santo Profeta.

A medida que el imperio islámico se expandía y la riqueza material aumentaba en los siglos VIII y IX, surgieron piadosos creyentes como Hasan al-Basri, Rabia al-Adawiyya, Fudayl ibn Iyad y Ibrahim ibn Adham, quienes enfatizaron el desapego del mundo, el amor puro a Dios y la vigilancia del alma (muraqaba).

Las órdenes sufíes (Tariqas)

Con el tiempo, las metodologías de discipulado espiritual cristalizaron en diversas órdenes o Tariqas, como la Qadiriyya, la Naqshbandiyya, la Chishtiyya y la Suhrawardiyya, que desempeñaron un papel fundamental en la difusión pacífica del islam en el sur de Asia, África y el sudeste asiático.

La perspectiva del Mesías Prometido (as) sobre el Sufismo

Hazrat Mirza Ghulam Ahmad de Qadián (as), el Mesías Prometido y Mahdi, reconoció el gran valor de los santos y místicos del pasado del islam, tales como Abdul Qadir Jilani, Jalaluddin Rumi, Ibn Arabi y Mujaddid Alf Thani, pero advirtió contra las innovaciones ilícitas (bida’ah) que se habían introducido en el sufismo posterior, como el culto a las tumbas, los rituales supersticiosos y el descuido de la Sharía coránica.

«El sufismo no es más que la búsqueda de la pureza interior y el amor genuino a Dios y a Su creación, en estricta conformidad con el Sagrado Corán y la Sunna del Santo Profeta Muhammad (sa).»— Malfuzat

El Mesías Prometido (as) enfatizó que cualquier místico o sufí cuya doctrina o práctica se desvíe un ápice del Sagrado Corán y de la Sharía no representa la verdadera espiritualidad islámica.

Conclusión

Los conceptos del sufismo, o tasawwuf, se resumen en la filosofía y la realidad del islam; se fundamentan en el Sagrado Corán y fueron manifestados en toda su gloria por el Santo Profeta (sa).

En esta época, el Mesías Prometido (as) restauró la intención original de estos profundos conceptos teológicos: establecer una conexión duradera con Dios Todopoderoso. No solo exploró los aspectos sutiles del tasawwuf, sino que también los hizo comprensibles para los laicos y practicables. Después de él, su Califa continuó esta labor, esforzándose por inculcar el amor a Dios y a su creación en los corazones.

Aunque técnicamente no se clasifiquen dentro del sufismo, hoy en día, los sermones, discursos y discursos inspiradores de Hazrat Khalifatul-Masih Vaa nos brindan una guía práctica para alcanzar la comunión con Dios.

Y esa, en resumen, es la esencia del sufismo.

Escrito por Mujeeb Ahmad y traducido por Ayesha Almas.

https://www.ahmadiyyagazettecanada.ca/the-concept-of-sufism-and-its-status-in-ahmadiyyaT

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