La castidad en el Islam: evitar las acciones inmorales manifiestas y ocultas

La castidad en el Islam
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Este artículo explica la enseñanza islámica sobre la castidad y la importancia de evitar tanto las acciones inmorales visibles como las ocultas. A través del Sagrado Corán, hadices y los escritos del Mesías Prometido (as), se expone cómo el islam orienta al creyente hacia la pureza moral y el autocontrol.

El Islam enseña que el creyente debe evitar no solo el adulterio, sino también todos los comportamientos que pueden conducir a él. El Sagrado Corán, los hadices del Santo Profeta (ﷺ) y los escritos del Mesías Prometido (as) subrayan la importancia de controlar la mirada, los pensamientos y las acciones para preservar la pureza moral.

Introducción

La enseñanza islámica sobre la castidad no se limita únicamente a prohibir el adulterio. El Sagrado Corán advierte también contra cualquier conducta que pueda conducir a ese pecado. Por ello, el Islam enfatiza la disciplina interior, el control de los sentidos y la protección de la dignidad personal.

La traducción del versículo recitado es:

“Que no os acerquéis a las malas acciones, ni manifiestas ni ocultas.”

Este principio establece que el creyente debe evitar no solo el pecado evidente, sino también las conductas aparentemente pequeñas que pueden abrir el camino hacia él.

¿Qué enseñó el Santo Profeta (ﷺ) sobre las formas de zina?

Según un hadiz, el Santo profeta muhammad (ﷺ) explicó que el pecado puede comenzar a través de diferentes sentidos y acciones humanas:

“Allah ha escrito la porción de zina en la que un hombre caerá; no podrá evitarla. La zina de los ojos es la mirada lujuriosa; la zina de los oídos es escuchar (canciones o conversaciones voluptuosas); la zina de la lengua es el habla licenciosa; la zina de las manos es el agarre lujurioso; la zina de los pies es caminar hacia el lugar donde tiene la intención de cometer zina. El corazón anhela y desea, y las partes íntimas aprueban todo eso o lo rechazan.”

Este hadiz enseña que el pecado no comienza necesariamente con el acto final, sino con los pensamientos, las miradas y las acciones que lo preceden. Por ello, el autocontrol y la vigilancia espiritual son elementos esenciales de la moral islámica.

¿Qué cualidades conducen al Paraíso según un hadiz?

Existe también otro hadiz que trata sobre la conducta moral del creyente. ‘Ubadah bin As-Samit (ra) narra que el Santo Profeta Muhammad (ﷺ) dijo:

“Confírmame cinco cosas respecto a tu persona y te aseguraré la entrada al Paraíso: cuando hablas, dices la verdad; cuando realizas una promesa, la cumples; cuando se te confía un depósito, lo entregas cuando se te requiere (sin excusas); proteges tus partes privadas; bajas la mirada; y mantienes tus manos alejadas de la crueldad.”

Este hadiz muestra que la pureza moral está vinculada con otras virtudes esenciales, como la veracidad, la honestidad y la responsabilidad.

¿Por qué el Islam advierte contra acercarse al adulterio?

El Mesías Prometido (as) explicó que la enseñanza coránica no se limita a prohibir el adulterio, sino que advierte contra cualquier circunstancia que pueda conducir a él:

“No os acerquéis al adulterio; es decir, evitad cualquier ocasión que pueda originar tal pensamiento en vuestra mente. Evitad todos los medios que impliquen el riesgo de caer en este pecado. Quien comete adulterio sobrepasa los límites del mal. El adulterio es un camino pernicioso. Os impide alcanzar vuestro verdadero objetivo y acarrea graves riesgos. Quien no consiga contraer matrimonio deberá intentar mantener su castidad de otro modo; por ejemplo, ayunando, reduciendo el consumo de alimentos o realizando trabajos físicos arduos.” (Islami Usul ki Philosophy)

¿Qué significa realmente “guardar las partes privadas” en el Sagrado Corán?

El Sagrado Corán enseña:

قُلْ لِّلْمُؤْمِنِينَ يَغُضُّوا مِنْ أَبْصَارِهِمْ وَيَحْفَظُوا فُرُوجَهُمْ

“Di a los hombres creyentes que recaten su mirada y guarden sus partes privadas. Esto es más puro para ellos. En verdad, Allah sabe perfectamente lo que hacéis.”

(Sagrado Corán, 24:31)

El Mesías Prometido (as) explicó el significado profundo de esta instrucción:

“Furuj no se refiere solamente a las partes privadas. Se refiere a todas las entradas del cuerpo, incluyendo los oídos. Por ello, se prohíbe escuchar los cantos de mujeres con las que no se tiene parentesco. Recordad que ha quedado demostrado, a través de cientos de experiencias, que el hombre tiene que abandonar tarde o temprano aquello que Dios ha prohibido.” (Malfuzat, vol. 7, p. 135)

Así, el Islam enseña que la pureza moral requiere disciplina no solo del cuerpo, sino también de los sentidos.

Conclusión

La enseñanza islámica sobre la castidad se basa en la prevención, la disciplina espiritual y el respeto por la dignidad humana. El Sagrado Corán, los hadices del Santo Profeta (ﷺ) y las explicaciones del Mesías Prometido (as) coinciden en que el creyente debe evitar no solo el pecado evidente, sino también los comportamientos que puedan conducir a él.

Controlar la mirada, proteger los sentidos y cultivar la pureza interior son elementos fundamentales para preservar la integridad moral y acercarse al propósito espiritual de la vida.

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