La responsabilidad islámica en la formación de los hijos
Este artículo aborda la educación y formación de los hijos desde la perspectiva islámica, a la luz del Corán, los hadices y las enseñanzas del Mesías Prometido (as). Está dirigido a padres y madres que desean comprender su responsabilidad espiritual y moral en la crianza.
Para comprender mejor este tema, puede consultar nuestra guía principal sobre Islam en español.
Resumen rápido:
En el Islam, la educación de los hijos implica formarlos en la taqwa, el buen carácter y la rectitud, comenzando por el ejemplo práctico de los propios padres.
Introducción
La educación de los hijos ocupa un lugar central en la enseñanza islámica. El Islam no concibe la crianza como una mera responsabilidad social, sino como un deber espiritual que influye tanto en la vida de los hijos como en la rendición de cuentas de los padres ante Al·lah. El Corán y la sunnah subrayan que la formación moral comienza en el hogar y se consolida mediante el ejemplo vivo.
Al·lah el Exaltado enseña la siguiente súplica:
وَالَّذِينَ يَقُولُونَ رَبَّنَا هَبْ لَنَا مِنْ أَزْوَاجِنَا وَذُرِّيَّاتِنَا قُرَّةَ أَعْيُنٍ وَاجْعَلْنَا لِلْمُتَّقِينَ إِمَامًا
“Y quienes dicen: ‘¡Señor nuestro!, concédenos de nuestras esposas y de nuestros hijos el consuelo de nuestros ojos y haznos guía para los justos’.” (Al-Furqán, 25:75)
Esta oración demuestra que el verdadero consuelo no reside solo en tener hijos, sino en que estos sean justos y fuente de tranquilidad espiritual.
¿Qué enseña el Islam sobre la naturaleza del niño?
Hazrat Abu Huraira (ra) narró que el Santo Profeta (sa) dijo:
“Todo niño nace conforme a la fitrah; luego sus padres lo hacen judío, cristiano o adorador del fuego. Del mismo modo que un animal nace completo, ¿acaso veis en él alguna mutilación?” (Sahih Muslim, Libro del Decreto Divino, hadiz nº 2658)
Este hadiz establece un principio fundamental: el niño nace con una disposición natural hacia la verdad. Es el entorno —especialmente los padres— quien modela su orientación religiosa y moral. Por ello, la responsabilidad principal recae en el hogar.
¿Cuál es el deber de los padres en la educación de sus hijos?
Se narra de Hazrat Ibn Abbas (ra) que el Santo Profeta (sa) dijo:
“Quien de vosotros tenga un hijo debe darle un buen nombre, educarlo correctamente y casarlo cuando alcance la edad adulta. Si alcanza la madurez y no se casa, y comete un pecado, el pecado recaerá sobre el padre.”
Asimismo, Hazrat Anas bin Malik (ra) narró que el Santo Profeta (sa) dijo:
“Tratad a vuestros hijos con respeto y educadlos de la mejor manera.”
Estas enseñanzas muestran que la educación islámica abarca:
Buena identidad (nombre digno).
Formación moral.
Preparación para la vida adulta.
Trato respetuoso y compasivo.
No consiste únicamente en proveer bienes materiales, sino en formar carácter y conciencia de Al·lah.
¿Qué enseñó el Mesías Prometido (as) sobre los hijos?
El Mirza Ghulam Ahmad (as), el Mesías Prometido, explicó:
“Las pruebas en torno a los hijos son grandes pruebas sin duda. Si los hijos son piadosos entonces, ¿por qué debería uno preocuparse? El mismo Dios Todopoderoso dice que Él se convierte en Amigo y Protector de los justos. Incluso si dejáis grandes riquezas a una persona, si su corazón está enfermo, las desperdiciará en actos inmorales y caerá en la pobreza y en pruebas. El que armoniza su pensamiento con la voluntad de Dios estará complacido con su descendencia. Esto solo ocurre cuando se esfuerzan por obtener esta cualidad y oran por ella.”
También afirmó:
“Sed justos vosotros mismos y sed un ejemplo de piedad y rectitud para vuestros hijos. Esforzaos y orad para que sean temerosos de Dios y devotos a Él. Esforzaos en este asunto tanto como os esforzáis por acumular riqueza para ellos.”
Estas palabras subrayan que la taqwa de los padres es la base de la rectitud de los hijos.
¿Qué orientación ofrece nuestro Querido Imam (aba)?
Nuestro Querido Imam (aba) señala que los padres deben inculcar la taqwa en sus hijos, pero esto solo es posible si ellos mismos se esfuerzan por ser piadosos. Las palabras carecen de efecto cuando no van acompañadas de acciones.
Si los hijos observan injusticias en el hogar —conflictos constantes, falta de respeto, incumplimiento de derechos— la formación espiritual se debilita. Por ello, la reforma personal de los padres es condición esencial para una educación correcta.
Conclusión
La educación de los hijos es una responsabilidad sagrada en el Islam. No se limita a la provisión material, sino que implica cultivar la taqwa, el buen carácter y la obediencia a Al·lah.
El ejemplo práctico, la oración constante y el esfuerzo sincero son los pilares de una educación recta. Cuando los padres se reforman a sí mismos, crean el entorno propicio para que sus hijos crezcan como miembros virtuosos de la ummah.
Que Al·lah el Exaltado nos capacite para cumplir esta responsabilidad con sinceridad y rectitud. Amín.