La respuesta del Islam a los malentendidos sobre la ley Sharía

La sharia: mitos y realidades

En Occidente, la Sharía se presenta como una fuente de opresión, violencia y tiranía. Esta idea equivocada surge de interpretaciones fuera de contexto del Sagrado Corán y de la dependencia de tradiciones no auténticas atribuidas al Santo Profeta del Islam (sa). Mientras que algunos políticos afirman que los musulmanes europeos “quieren regirse por la ley sharía”, otros líderes políticos en Estados Unidos, como los congresistas Joe Heck (R-Nev.) y Louie Gohmert (R-Texas), sostienen que los musulmanes intentan implementar la ley sharía en el país. (1)

Para comprender mejor este tema, puede consultar nuestra guía principal sobre Islam en español.

Más preocupante que la retórica política es el hecho de que nueve estados de EE. UU. ya han aprobado leyes que prohíben el uso de legislaciones extranjeras, y otros trece tienen proyectos similares pendientes. En 2010 y 2011, más de una veintena de estados “consideraron medidas para restringir a los jueces de consultar la sharía, o leyes extranjeras y religiosas en general”. (2, 3) Para 2013, todos los estados, salvo dieciséis, habían estudiado este tipo de legislación.

El peligro de tales proyectos radica en su efecto de “pendiente resbaladiza”: al principio, la intención puede ser impedir la aplicación de normas extranjeras relacionadas con el matrimonio o el derecho familiar, pero eventualmente podría derivar en la prohibición de prácticas religiosas cotidianas. En un primer borrador del proyecto de ley de Tennessee (posteriormente rechazado), se habría considerado delito grave que los musulmanes realizaran actos religiosos como orar, hacer la ablución, dar limosna o ayunar, pues se habrían catalogado como prácticas prohibidas de la sharía. (4)

Aunque esto es inconstitucional —ya que viola la cláusula de libre ejercicio religioso de la Primera Enmienda y las leyes de igualdad ante la ley—, resulta preocupante que los votantes y legisladores estadounidenses teman tanto las prácticas islámicas como para proponer tales medidas.

Dada la gran desinformación existente sobre lo que constituye o no la ley sharía, es fundamental que tanto musulmanes como no musulmanes adquieran una comprensión más clara sobre este tema. A continuación, se exponen varios malentendidos (o “mitos”) acerca de la sharía, junto con las explicaciones correctas desde la perspectiva islámica.


MITO #1: La Sharía es un conjunto de leyes practicadas universalmente por todos los musulmanes

Sharía significa “camino hacia el agua que da vida” y se refiere a una senda definida por la cual se aconseja andar a todos los creyentes en Dios. Está basada en el reconocimiento de la existencia de Dios.
La sharía parte del supuesto de que Dios existe. Dios revela Su deseo sobre cómo el ser humano debe forjar su destino, y Su voluntad se manifiesta en forma de determinadas leyes o principios. Estas leyes o principios constituyen la sharía y están expuestos en el Sagrado Corán.

El Santo Profeta Muhammad (sa) desarrolló y ejemplificó estas normas y principios a través de sus acciones, conocidas como Sunnah (la práctica del Profeta), y de sus palabras, denominadas Ahadiz (dichos del Profeta).
El Sagrado Corán, la Sunnah y los Ahadiz se consideran las fuentes primarias de la sharía según los eruditos musulmanes, aunque el Corán tiene prioridad sobre las demás.

En el Islam, la sharía puede dividirse en cinco ramas principales:

  • ‘ibada (adoración ritual)
  • mu‘amalat (transacciones y contratos)
  • adab (comportamiento, moral y modales)
  • i‘tiqadat (creencias)
  • ‘uqubat (castigos)

El Islam establece principios que rigen estas cinco áreas fundamentales. En esencia, la sharía busca fomentar y mantener una sociedad moral y justa.

La interpretación humana de la sharía se conoce como fiqh o jurisprudencia islámica. Fiqh significa “comprensión” y hace referencia a cómo deben interpretarse las leyes islámicas. El hecho de que existan diversas escuelas de pensamiento en fiqh demuestra que los eruditos tienen diferentes interpretaciones de la sharía.


MITO #2: Todos los musulmanes creen que la Sharía debe ser la ley del país en el que residen

Aunque a menudo se piensa en la sharía como un sistema legal, en realidad es mucho más amplia y abarca las esferas personales y colectivas de la vida diaria, con tres componentes principales: creencias, carácter y acciones.
Solo una pequeña parte del componente de “acciones” se relaciona con la ley. De hecho, únicamente unas 80 de las 6.348 aleyas del Corán tratan sobre mandatos legales específicos.

Según Intisar Rabb, profesora de Derecho en la Boston College Law School:

“En todas las religiones existen aspectos religiosos y estatales en sus prácticas. Por ejemplo, así como los cristianos celebran bodas en una iglesia, los musulmanes suelen celebrar bodas en una mezquita o en otro lugar presidido por un imán, pero el matrimonio también se formaliza ante el Estado.” (5)

En este sentido, puede decirse que la ley islámica y la ley estatal se superponen.
Del mismo modo, en materias como herencias y divorcios, hay aspectos de la sharía que coinciden con las leyes del Estado.

En cuanto a su aplicación, las opiniones difieren sobre cómo debería implementarse la ley islámica.
Según un informe de Pew Research Center (2013):

“Los musulmanes difieren ampliamente en cuestiones como si la poligamia, el divorcio y la planificación familiar son moralmente aceptables y si las hijas deberían recibir la misma herencia que los hijos.” (6)

El porcentaje de musulmanes que desean que la sharía sea “la ley oficial del país” varía desde menos del 10% en Azerbaiyán (8%) hasta casi unanimidad en Afganistán (99%).
Incluso en países con fuerte apoyo a la sharía, la mayoría de los musulmanes favorece la libertad religiosa para personas de otras creencias.

El Corán no establece una forma específica de gobierno, salvo que sea benéfica y basada en el principio de ‘Adl (justicia absoluta):

“Por cierto que Alá ordena la justicia, el hacer el bien a los demás y dar como a los parientes, y prohíbe la indecencia, el mal manifiesto y la transgresión. Os exhorta para que quizá recordéis.” (7)

Asimismo, enfatiza:

“No hay coacción en religión.” (8)


MITO #3: La ley Sharía es interpretada de la misma forma por todos los musulmanes y es exclusiva del Islam

Históricamente, la sharía se sistematizó entre los siglos VIII y X, unos 200 o 300 años después de la primera revelación al Santo Profeta (sa).
A lo largo de los siglos, los análisis y opiniones jurídicas se recopilaron en libros que los jueces utilizaban para dictar sentencias.

En la época moderna, la diversidad de opiniones es aún mayor.
No solo los eruditos reclaman autoridad para interpretar la sharía, sino también individuos influyentes que emiten opiniones jurídicas islámicas.

Dado que la sharía se basa en principios religiosos, no es exclusiva del Islam.
Por ejemplo, en EE. UU., los judíos utilizan el Bet Din o tribunal rabínico para arbitrar disputas civiles, y los jueces estadounidenses a veces consideran el derecho islámico en decisiones de divorcio o herencia cuando un contrato proviene de un país musulmán.


MITO #4: La Sharía está en contra de los derechos de las mujeres

Muchos políticos afirman que el Islam, al seguir la ley sharía, “es inherentemente hostil hacia las mujeres”. Sin embargo, esto se basa en interpretaciones erróneas o selectivas.
El Corán y el fiqh auténtico reconocen derechos fundamentales a las mujeres, como la propiedad privada, la participación social y el derecho al conocimiento.

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La respuesta del Islam a los malentendidos sobre la ley Sharía 1

Si bien en algunos países de mayoría musulmana persisten leyes injustas, muchas de ellas no tienen base alguna en la Sharía, sino que provienen de costumbres patriarcales o legislaciones locales.
En contraste, países musulmanes como Pakistán, Indonesia y Bangladés han elegido a mujeres como jefas de Estado mucho antes que Estados Unidos.


MITO #5: La ley Sharía prescribe castigos severos

Los medios y algunos gobiernos han exagerado las sanciones de la sharía, ignorando que el Corán prohíbe la violencia injustificada.
Aunque existen castigos mencionados, las condiciones para aplicarlos son extremadamente estrictas.
Por ejemplo, el adulterio requiere cuatro testigos presenciales del acto, y el robo no se castiga si hay arrepentimiento o necesidad.

Los eruditos aclaran que este sistema solo puede aplicarse en una sociedad moralmente elevada y socialmente justa, donde no haya pobreza ni opresión.


MITO #6: La Sharía trata sobre la conquista

Algunos políticos, como Newt Gingrich, afirman que los musulmanes buscan imponer la sharía en Occidente.
Sin embargo, el Islam prohíbe la guerra ofensiva.
El concepto de yihad se refiere a una lucha espiritual o, en casos históricos, a una defensa legítima.

El Corán ordena cumplir los pactos y respetar las leyes del país donde se reside, y los eruditos coinciden en que los musulmanes deben obedecer las leyes locales y vivir pacíficamente.


Conclusión

La desinformación sobre la sharía ha sido utilizada como herramienta política.
Sin embargo, esta ley divina promueve justicia, equidad y bienestar social, valores compartidos por las democracias modernas.

Incluso líderes no musulmanes, como David Cameron, han reconocido la fortaleza de los valores familiares y comunitarios de las sociedades musulmanas:

“Las familias asiáticas y sus comunidades son increíblemente fuertes y cohesionadas, y tienen un sentido de responsabilidad cívica que deja en evidencia al resto de nosotros.” (10)

Por tanto, no debería existir oposición a que las civilizaciones musulmanas practiquen su propia ley moral, siempre que respeten las leyes del país donde viven.

Aparecido en la edición de otoño de 2017.


Fuentes consultadas

  1. Interfaith Group to GOP Congressman: Stop Demonizing Islam.
  2. Farmer, Liz. “Alabama Joins Wave of States Banning Foreign Laws.” Governing.com (2014).
  3. Elliott, Andrea. “The Man Behind the Anti-Sharia Movement.” The New York Times (2011).
  4. Smietana, Bob. “Tennessee Bill Would Jail Sharia Users.” USA Today.
  5. Steenland, Sally. “Setting the Record Straight on Sharia.” Center for American Progress (2011).
  6. Pew Research Center (2013). The World’s Muslims: Religion, Politics and Society.
  7. El Sagrado Corán (16:91).
  8. El Sagrado Corán (2:257).
  9. Shane, Scott. “In Islamic Law, Gingrich Sees a Mortal Threat to U.S.” (2011).
  10. Cameron, David. “What I Learnt from My Stay with a Muslim Family.” The Guardian (2007).

Traducido al español por Ayesha Ijaz

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