Muhammad Abdul Hayee Nasir y Hafiz Thabit Balogun, Estudiantes de Jamia Ahmadiyya International Ghana
Traducido en español por Tahseen Ahmed Choudhry
Hoy, los musulmanes de todo el mundo celebramos para glorificar y expresar nuestra gratitud a Allah el Todopoderoso por darnos la oportunidad de presenciar una vez más el sagrado mes de Ramadán en nuestras vidas. En medio de la celebración, no debemos pasar por alto las valiosas lecciones obtenidas de este bendito mes. Es imperativo perseverar en los hermosos hábitos cultivados más allá del Ramadán.
El Santo Profeta (la paz sea con él) dijo:
«Tomen solo lo que puedan hacer de buenas obras, porque la mejor de las obras es aquella que se realiza de manera constante, incluso si es poca.» (Sunan Ibn Majah, Hadiz 4240)
De este hadiz queda claro que la persistencia es una virtud indispensable. Al explicar las bendiciones del Ramadán, Hazrat Mirza Bashir-ud-Din Mahmud Ahmad, Jalifatul Masih II (ra), declaró:
«De los doce meses, la gente considera que el Ramadán, es decir, el ayuno, se limita a solo un mes, pero para nosotros todo el año debería ser Ramadán y toda nuestra vida debería transcurrir así.» (Khutbat-e-Mahmood, Vol. 25, p. 531)
De manera similar, Hazrat Mirza Masroor Ahmad, Jalifatul Masih V (aa), afirma:
«Aunque el mes de los ayunos obligatorios está llegando a su fin, ahora es el momento de elevar el estándar de nuestras otras obligaciones y esforzarnos por sobresalir en ellas.» (Sermón del Viernes, 29 de abril de 2022)
Recitación y Estudio Continuo del Sagrado Corán
Durante el mes de Ramadán, los musulmanes se esfuerzan diligentemente por involucrarse con el Sagrado Corán, dedicándose a su recitación y buscando comprender sus enseñanzas. Allah declara en el Sagrado Corán:
«El mes de Ramadán es aquel en el que se hizo descender el Corán como guía para la humanidad con pruebas claras de guía y criterio.» (Surah al-Baqarah, 2:186)
Con respecto al Sagrado Corán, el Mesías Prometido (as) afirma:
«Estudiarlo con atención y sinceridad purifica el corazón, disipa capas de oscuridad y expande la mente.» (Barahin-e-Ahmadiyya, Parte 4, p. 175)
Oraciones Voluntarias y Derechos de la Creación
Durante Ramadán nos esforzamos en las oraciones voluntarias (Tahajjud). Tras el mes de ayuno, debemos continuar cumpliendo con devoción los derechos que debemos a Dios y los derechos hacia toda la humanidad.
«El método que el Mesías Prometido nos ha dicho para seguir obteniendo las bendiciones del Ramadán es seguir practicando las altas moralidades que aprendimos, aumentar el amor mutuo, el espíritu de hermandad y cumplir con los derechos de los demás.» (Hazrat Mirza Masroor Ahmad, Jalifatul Masih V)
Caridad y Solidaridad Permanente
En el Sagrado Corán, Allah el Todopoderoso declara sobre aquellos que dan caridad:
«Aquellos que gastan su riqueza de noche y de día, en secreto y en público, tendrán su recompensa con su Señor; sobre ellos no caerá ningún temor, ni se entristecerán.» (Surah al-Baqarah, 2:275)
Moderar el Habla y Autocontrol de Hábitos
El Sagrado Corán declara:
«¡Oh creyentes! Temed a Allah y hablad con rectitud.» (Surah al-Ahzab, 33:71)
El Ramadán brinda una oportunidad óptima para abandonar comportamientos negativos y consolidar nuevos hábitos éticos permanentes.
Conclusión: El Verdadero Significado del Eid
Al despedirnos del Ramadán, su partida no marca un final, sino la continuación de nuestro viaje espiritual hacia la rectitud y la paz interior.
«Si continuamos las buenas obras que practicamos durante el Ramadán en el resto de nuestras vidas, en ese caso, estaremos celebrando verdaderamente el Eid.» (Hazrat Jalifatul Masih V, Sermón del Eid)