El islam es inherente a la naturaleza del hombre, y el hombre ha sido creado de acuerdo con el islam. Esa es la fe eterna. Esto significa que Dios ha querido que el hombre se dedique a Su adoración, obediencia y amor con todas sus facultades. Por eso ha concedido al hombre todas las capacidades que son apropiadas para el islam”. (Philosophy of the Teachings of Islam, p. 159)
Para comprender mejor el marco general de esta enseñanza, puede leer también nuestra guía sobre Islam: significado, creencias y enseñanzas principales.
Todo el fundamento de esta ley descansa sobre las enseñanzas esenciales de huquq-Al-lah —los derechos debidos a Dios— y huquq al-ibad —los derechos debidos a Su creación—, enseñadas en el Sagrado Corán y aplicadas y ejemplificadas perfectamente por nuestro amado Maestro, el Santo Profeta (sa), quien presentó, enseñó y estableció la sharía en La Meca hace más de 1400 años, transformando al pueblo de Arabia de seres salvajes en hombres piadosos.
Un ejemplo de ello se encuentra en la vida del Santo Profeta (sa), cuando emigró a Medina. Los muhajirín —los emigrantes de La Meca— tuvieron dificultades para adaptarse a la nueva forma de vida en Medina. Los medinenses eran agricultores y trabajaban muy bien la tierra. En cambio, los mecanos eran conocidos por el comercio y por sus relaciones comerciales, así como por sus excelentes habilidades de negociación. Para un comerciante, era difícil adoptar de repente la vida de un agricultor para poder mantener a su familia.
Por ello, el Santo Profeta (sa) creó un sistema de hermandad, un vínculo fraternal entre los ansar y los muhajirín, que todos aceptaron. Según este sistema, se decidió dividir la tierra que los ansar tenían en Medina con los muhajirín emparejados con ellos, para que pudieran ganarse la vida de forma básica. Así, los ansar trabajarían en los campos y los muhajirín se encargarían de vender el ganado, ya que eran comerciantes.
Otro ejemplo se encuentra en el establecimiento del zakat. Este sistema permitía ayudar económicamente a los pobres, huérfanos, deudores y viajeros, con el fin de elevarlos al nivel de la sociedad. El objetivo principal del zakat era asegurar que el progreso de la sociedad se basara en la igualdad, la oportunidad y la justicia, de modo que todos los ciudadanos tuvieran los mismos derechos para progresar y vivir como miembros dignos de la sociedad.
La sharía no tiene como objetivo elevar y apoyar únicamente a los musulmanes, sino a todos los ciudadanos de una sociedad.
¿Puede aplicarse la sharía en el mundo actual?
Lo que estamos discutiendo es si es posible que algún Estado adopte la ley religiosa como ley del país. La realidad es que el mundo actual enfrenta desafíos morales y sociales que dificultan la aplicación completa de un sistema espiritual ideal.
La razón por la que la ley de la sharía se percibe de forma negativa en el mundo occidental es que han surgido ejemplos erróneos y falsas ideas en los países que han intentado llamarse “país musulmán” y aplicar la sharía.
Cuando el Santo Profeta (sa) fue declarado gobernante de Medina, permitió que judíos y otras comunidades vivieran en paz, respetando sus derechos y sus leyes. Esto demuestra que el islam no es una religión coercitiva ni opresiva.
Justicia, libertad religiosa y principios coránicos
Esto se debe a que el Corán afirma claramente: “No debe haber coacción en la religión”. (Sura al-Baqarah, cap. 2, v. 257).
Para profundizar en estos principios, también puede consultar nuestra sección sobre el Corán en español.
Incluso al Santo Profeta (sa) Dios Todopoderoso le dijo: “Exhorta, pues, porque tú solo eres un exhortador; no tienes autoridad para obligarlos”. (Sura al-Ghashiyah, cap. 88, vv. 22-23).
El Corán promueve una sociedad basada en la justicia absoluta: “En verdad, Al-lah ordena la justicia”. (Sura an-Nahl, cap. 16, v. 91).
Este principio se relaciona directamente con la enseñanza más amplia de la justicia en el islam.
¿Permite el islam castigos severos?
Los castigos en el islam solo pueden aplicarse en una sociedad ideal, donde los valores morales son elevados y la justicia está garantizada.
El islam prioriza la reforma y el perdón: “Pero quien perdona y su acto produce reforma, su recompensa está con Al-lah”. (Sura ash-Shura, cap. 42, v. 41).
Incluso en casos de delitos como el robo, existen condiciones estrictas para cualquier castigo, y se considera el contexto social y personal del individuo.
Conclusión
El islam presenta un sistema equilibrado basado en la justicia, la compasión y la reforma. La sharía no es un sistema rígido ni opresivo, sino una guía moral y espiritual destinada a construir una sociedad justa, donde todos los ciudadanos puedan vivir con dignidad y equidad.
Esta interpretación equilibrada forma parte de la visión espiritual y reformadora de la Comunidad Musulmana Ahmadía.
Traducido al español por Aesha Ijaz
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿El islam obliga a las personas a seguir una religión?
No. El Corán establece claramente que no hay coacción en la religión.
¿La sharía es solo para musulmanes?
No. Sus principios buscan justicia para toda la sociedad, incluyendo a personas de todas las religiones.
¿Los castigos islámicos son siempre severos?
No. Solo se aplican bajo condiciones estrictas y en contextos donde la justicia está plenamente garantizada.
¿El islam promueve la justicia social?
Sí. A través de principios como el zakat, la igualdad y la protección de los derechos humanos.