Autor de la recopilación: Azam Shehzad
Traducción al español: Kaleem Ahmed
Explicaciones del Mesías Prometido (la paz sea con él)
1. El Mesías Prometido (la paz sea con él) afirma:
«Ya hemos escrito en algunos de nuestros libros que los ulemas y los responsables hereditarios de centros espirituales (sajjada-nashin) de esta época que no son piadosos y se inclinan hacia lo terrenal constituyen el Dabbat al-Ard».
Referencia: Nuzul-ul-Masih, Ruhani Jaza’in, volumen XVIII, página 421.
2. El Mesías Prometido (la paz sea con él) afirma:
«Dabbat al-Ard tiene dos significados. El primero se refiere a aquellos eruditos religiosos que no han recibido ninguna porción del cielo: son gusanos de la tierra. El segundo significado de Dabbat al-Ard es la peste».
Referencia: Malfuzat, volumen II, página 353.
3. El Mesías Prometido (la paz sea con él) afirma:
«El Sagrado Corán dice que, en los últimos tiempos, aparecerán dos clases de Dabbat al-Ard: (1) los eruditos religiosos que no practican lo que predican, cuyos corazones estarán apegados a la tierra y que buscarán la fama mundana; (2) el germen de la peste, que aparecerá como castigo. Pues bien, ambas cosas se han manifestado en esta época».
Referencia: Nuzul-ul-Masih, Ruhani Jaza’in, volumen XVIII, página 422.
Explicación de Hazrat Musleh Maud (que Al-lah esté complacido con él)
Hazrat Musleh Maud (que Al-lah esté complacido con él) explica que el término dabba se refiere también a las personas que, antes de la llegada de un profeta, se hallan en un estado comparable al de los muertos; sin embargo, una vez reformadas, se convierten en fuente de vitalidad y prosperidad espiritual. Afirma:
«Entre los signos de Dios Altísimo se encuentra también el siguiente:
وَبَثَّ فِیۡہَا مِنۡ کُلِّ دَآبَّۃٍ
Es decir, Él ha dispersado por la tierra toda clase de criaturas. Además de los animales materiales, estas palabras aluden también a las personas que, antes de la llegada de los profetas, se hallan como muertas y en quienes no se percibe ni el menor vestigio de vida espiritual. Pero cuando suena la trompeta celestial, incluso esos muertos cobran vida, y hasta los inválidos y los cojos comienzan a caminar.
Después, estas personas, procedentes de diversos países, pueblos, colores y razas, poseedoras de distintos conocimientos, artes y capacidades, tras responder a la llamada del profeta, se dispersan por todos los rincones del mundo para difundir la religión. Mediante sus esfuerzos de predicación atraen hacia la fe a cientos de miles, e incluso a millones de personas, contribuyendo así al esplendor y la renovación de su religión.
Según esta interpretación, el término dabba alude a los creyentes que dan vida y prosperidad espiritual a la tierra, y de quienes tanto las generaciones presentes como las futuras obtienen miles de beneficios materiales y espirituales».
Referencia: Tafsir-e-Kabir, volumen II, página 322.
Recopilación: Azam Shehzad.
Traducción al español: Kaleem Ahmed.
Nota editorial: las referencias bibliográficas se reproducen según el texto original y quedan pendientes de cotejo directo con las ediciones citadas. La traducción explicativa del fragmento coránico no se presenta como cita literal de la traducción oficial en español.