Awwab Saad Hayat, Al Hakam
Traducido por Mishaal Ahmad Afzal
Hazrat Ahmad (as), el mesÃas prometido e Imam Mahdi, ha presentado varios argumentos que prueban la muerte del Profeta Jesús (as) y su condición de hombre y profeta de Dios, en lugar de ser Dios. Entre los muchos argumentos que demuestran que el Profeta Jesús (as) era un hombre de Dios, uno de los planteados por Hazrat Ahmad (as) es que Hazrat MarÃa (as) tuvo otros hijos además de Jesús (as). El MesÃas Prometido (as) expuso este argumento en numerosas ocasiones en sus escritos.
Algunos musulmanes se oponen a este hecho, incitan a otros contra Hazrat Ahmad (as) y escriben cosas ofensivas sobre él. Dicen que, dado que el Sagrado corán no menciona ni nombra a otros hijos de Hazrat MarÃa, entonces el Profeta Jesús (as) no puede haber tenido hermanos. Además, argumentan que si Hazrat Ahmad (as) proporciona pruebas de cualquier otro libro además del Sagrado Corán, entonces serÃa una falta de respeto hacia el corán.
El Sagrado Corán es «un libro perfecto» y «una guÃa para los justos»; no es un libro de historia donde los acontecimientos se narran de manera continua, ni registra genealogÃas de las personas mencionadas en él. El Sagrado Corán es un libro de consejos de Al-lah, el Señor del Conocimiento y la SabidurÃa. Si es necesario para el propósito de su revelación, el Corán menciona ciertos temas con detalle, pero no es una enciclopedia.
En esta época, una de las misiones que Al-lah Todopoderoso ha encomendado al MesÃas Prometido (as), y que también fue profetizada por el Santo Profeta (sa) del islam, es la «ruptura de la cruz». Como explicó Hazrat Allama Ibn Hajar, la «ruptura de la cruz» significa que la religión del cristianismo perderÃa su efectividad. (Fath-ul-Bari, Sharah Sahih al-Bukhari).
AsÃ, Hazrat Ahmad (as) reveló al mundo la verdadera posición y estatus de Jesús (as), el hijo de MarÃa (as) y un profeta de Dios, para corregir las creencias erróneas y engañosas propagadas por los enemigos de la verdad.
Hablando sobre las diversas creencias que tienen diferentes religiones acerca del Profeta Jesús (as), Hazrat Maulvi Abdur Rahim Dard escribe:
«Los judÃos, como comunidad, aún persisten en su falsa creencia de que Jesús (as) fue un impostor y que murió en la cruz como un criminal. Las iglesias cristianas continúan creyendo que murió una muerte maldita en la cruz y resucitó de entre los muertos porque era el unigénito hijo de Dios. Los musulmanes siguen aferrándose a su creencia de que Jesús (as) aún está vivo en los cielos con su cuerpo fÃsico.» (Vida de Ahmad, p. 314).
El MesÃas Prometido (as) mostró a los cristianos la realidad de Jesús (as) a través de sus propios evangelios y mencionó los poderes del verdadero y poderoso Dios, quien es el Señor de todos los mundos.
Por ejemplo, en un lugar, Hazrat Ahmad (as) escribe:
«¿Cómo es posible atribuir tal calumnia al Todopoderoso Dios, que es Eterno y Perpetuo, que siendo eternamente Perfecto en Su Ser, Autosuficiente y Todopoderoso, al final se volvió dependiente de un hijo tan defectuoso y perdió completamente Su Gloria y Grandeza? No creo en absoluto que una persona sabia permita que se imaginen tales ignominias acerca del Ser Perfecto que posee en Sà mismo todos los atributos perfectos.
»Es evidente que si los hechos en la vida de Ibn-e-Maryam [Hijo de MarÃa] se despojan de alabanzas absurdas y fútiles, la esencia de la realidad de su vida según el Evangelio es que él era, como otros seres humanos, un hombre humilde, débil e imperfecto, y fue uno de los profetas seguidores de Hazrat Musa (as) [Moisés]» (Barahin-e-Ahmadiyya, Vol. 4, pp. 205-206).
En Qadian, los discursos al aire libre y las acusaciones eran una ocurrencia diaria. En esta situación, Hazrat Ahmad (as) respondió elocuentemente y con razonamiento.
Por ejemplo, en la referencia mencionada, mientras daba otros argumentos lógicos y sencillos, Huzoor (as) mencionó a los hermanos de Jesús (as) y argumentó:
«Además, ¿es posible que de los cinco hijos nacidos de la misma madre —es decir, MarÃa— uno se convirtiera en el hijo de Dios, e incluso en Dios mismo, mientras que los otros cuatro pobres no recibieron ninguna parte de la divinidad? La razón dicta que si Dios puede nacer de un ser creado, entonces siempre que un dios sea creado del vientre de una mujer, no deberÃa nacer ningún ser creado de ese mismo vientre; más bien, todos los hijos nacidos de él deberÃan ser dioses, para que ese vientre santo permanezca libre de la asociación con criaturas y sea una mina exclusiva para el nacimiento de dioses»
(Barahin-e-Ahmadiyya, Vol. 4, pp. 206-207).
Los oponentes de Hazrat Ahmad (as) dicen que aquà el MesÃas Prometido (as) ha calumniado abiertamente a Hazrat MarÃa (as). No solo recurren a un lenguaje vulgar, sino que también incitan a otros con sus falsedades y mala comprensión. El MesÃas Prometido (as) responde a tales acusaciones:
«Cualquiera que afirme que no reverencio al MesÃas, hijo de MarÃa, es un mentiroso y un alborotador. Yo honro no solo al MesÃas, sino también a sus cuatro hermanos, ya que los cinco eran hijos de la misma madre. También considero a sus dos hermanas biológicas como piadosas, porque todas ellas nacieron del vientre de la Virgen MarÃa»
(Arca de Noé, p. 31).
En la nota al pie del extracto anterior, Huzoor (as) escribe:
«Cristo el MesÃas tenÃa cuatro hermanos y dos hermanas que estaban relacionados con él por sangre y eran hijos de José y MarÃa. Los nombres de sus cuatro hermanos son Judas, Santiago, Simón y José. Los nombres de sus dos hermanas son AsÃa y Lidia. Véase Apostolic Records de John Allen Giles, Londres, 1886, pp. 159, 166»
(Arca de Noé, p. 31).
Los hermanos de Jesús (as) han sido mencionados en varias ocasiones por Hazrat Ahmad (as). Escribe que Jesús (as) era un hombre humilde y estaba sujeto a todas las debilidades humanas. Añade que tenÃa cuatro hermanos y dos hermanas (Tazkira-tush-Shahadatain, Ruhani Khazain, Vol. 20, p. 25).
Los clérigos que incitan a la gente común contra el MesÃas Prometido (as) no saben que una simple lectura de la Biblia revelará cuántos hermanos tuvo el Profeta Jesús (as).
Muchos versÃculos de la Biblia mencionan a los hermanos de Jesús. Mateo 12:46, Lucas 8:19 y Marcos 3:31 afirman que la madre y los hermanos del Profeta Jesús fueron a visitarlo. La Biblia nos dice que «Jacobo, José, Simón y Judas eran los cuatro hermanos de Jesús» (Mateo 13:55). También menciona que Jesús tenÃa hermanas, pero no especifica cuántas ni sus nombres (Mateo 13:56). Gálatas 1:19 indica que Jacobo era el hermano del Profeta Jesús (as). Un resumen de estas referencias confirma que el Profeta Jesús (as) tenÃa hermanos de sangre, hijos de José y MarÃa.
Algunos católicos romanos afirman que estos hermanos del Profeta Jesús (as) eran en realidad sus primos. Sin embargo, en cada pasaje se usa una palabra griega especÃfica para «hermano». Aunque esta palabra también puede referirse a otros parientes, su significado tradicional y literal es «hermano biológico verdadero». Existe otra palabra griega especÃfica para «primo», pero no se utiliza cuando se habla de los hermanos de Jesús. Además, si fueran primos de Jesús (as), ¿por qué se los menciona frecuentemente junto a MarÃa (as), la madre de Jesús? Cuando la madre de Jesús y sus hermanos vienen a visitarlo, no hay nada en el contexto que indique que estas personas sean otros parientes y no sus verdaderos hermanos.
No hay evidencia bÃblica que confirme que estos hermanos de Jesús (as) fueran otros que los hijos reales de José y MarÃa (as). Aquellos que se oponen a la idea de que Jesús (as) tuvo hermanos están equivocados según la Biblia.
Algunos opositores de Hazrat Ahmad (as) niegan que el Profeta Jesús (as) tuviera hermanos. Argumentan que el Sagrado Corán afirma que ningún hombre tocó a MarÃa (as). Se oponen a este hecho simplemente por la creencia de que MarÃa fue «una virgen». Sin embargo, su teorÃa de la «virginidad eterna» de MarÃa tampoco es correcta a la luz de las enseñanzas del Sagrado Corán, ya que el versÃculo que dice «ningún hombre la ha tocado» se refiere únicamente al nacimiento milagroso de Jesús (as).
El libro Apostolic Records, que también fue mencionado por el MesÃas Prometido (as) para indicar los nombres de los hermanos de Jesús (as), está disponible para su lectura. Fue publicado en Londres en 1886.
