El Rey Negus: Representante y verdadero seguidor del Profeta

los reyes magos y la estrella de belén
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I. Rey Negus: un representante y verdadero seguidor del Profeta. Introducción: ¿Sabía que siete años antes de que en Medina el islam se extendiera, esta religión llegó a Abisinia (que hoy se llama Etiopía)? El personaje principal de este sorprendente episodio de la historia islámica era el Rey Negus, un monarca cristiano justo, que no solo protegía a los musulmanes perseguidos: después de todo, el mismísimo profeta muhammad (la paz y las bendiciones de Allah estén con él) aceptó el Islam y fue verdadero seguidor del Profeta .

La verdad y la justicia del Rey Negus: el monarca era conocido por su imparcialidad y bondad. Gobernaba con justicia y justicia, no permitiendo a los injustos acercarse a la gente. Así, cuando la persecución contra los musulmanes en La Meca se volvió insoportable, el Profeta Muhammad (que la paz y las bendiciones de Allah estén con él) aconsejó a los adoradores ir al Reino de Abisina, gobernado por un monarca tan noble. Verbalsol: el Rey Negus en un lugar para los musulmanes: ofrecer su tierra como refugio seguro para los musulmanes fue decisivo. Cuando los musulmanes llegaron a su reino, llevaron consigo el mensaje del Islam.

Se dice que durante una audiencia con los refugiados, uno de ellos recitó el capítulo de María del Sagrado Corán a la audiencia “Surah Maryam” que tocó profundamente el corazón del Rey Negus que dijo el mensaje explicaba la fe y confesó el Islam. Edward Gibbon Lo confirmó, registrando una cita de una audiencia de Rey NEGUS: 58. Mencia Rubin, Harvard University Press, Cambridge, MA, 1939, p. 9: “Me sumo a ella, que él es el Mensajero de Al-lah, profetizado por Jesús, hijo de María. Habría ido a encontrarme con él, lamiendo sus sandalias”.

La historia de Umm-e-Habiba, una musulmana refugiada en Abisinia, es muy reveladora de la relación especial entre el Rey Negus y el Profeta Muhammad (sa). Umm-e-Habiba había quedado viuda después de la muerte de su esposo, sin una familia en la tierra extranjera a la que tuvo que huir. Su única fuerza vino de su fe y su amor por Allah. Fue por eso que el Profeta envió un mensaje al rey pidiéndole ser su representante para pedirle la mano a Umm-e-Habiba.

El Rey reunió a una multitud para celebrar en una ceremonia solemne, donde el Profeta agradeció a su representante y al matrimonio pagando 400 dirhams de dote a Umm-e-Habiba y obsequiándola con presentes. Además, el Rey organizó un banquete para los convidados como lo hacían los profetas. Abraha también aceptó el Islam, como una criada del Rey, y a la despedida de parte de Umm-e-Habiba para ir a Medina a ver al Profeta: “Dile a tu esposo que Dios lo bendiga”, confesó su fe. El Rey murió en 630 y, a pesar de que era un cristiano, el Profeta aprendió de Gabriel el Ángel y lideró una oración fúnebre en despedida.

Hazrat Aisha observó que después de su fallecimiento, se mantenía una luz encendida sobre su tumba, en reconocimiento por su piedad. El Rey también es una figura ejemplar para diálogo interreligioso y protección a los perseguidos.

Conclusión

El Rey Negus es un ejemplo brillante de cómo la justicia, la fe y la humanidad pueden trascender las barreras religiosas. Su cuidado de los musulmanes y su profunda aceptación del Islam dejaron una marca imborrable en la historia.

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