Formad a los judam para que permanezcan resilientes en tiempos de crisis

Formad a los judam para que permanezcan resilientes en tiempos de crisis
Tiempo de lectura: 14 minutos

lLa amila de la Región Muqami de MKA Canadá se reúne con Hazur

La amila de la Región Muqami de la Asociación de jóvenes ahmadíes de Canadá tuvo la bendita oportunidadjalifaunirse con Hazrat Mirza Masrur Ahmad, Jalifatul Masih V (aba). Durante la reunión, Hazur (aba) ofreció orientación sobre liderazgo, tarbiyat, resiliencia espiritual, crisis económicas, lectura de la literatura de la Yamaat y preparación ante conflictos globales.

Resumen rápido

Hazur (aba) aconsejó a los judam que se preparen mental y espiritualoraciónra afrontar tiempos de crisis con firmeza, oración y confianza en Dios. También destacó la importancia del ejemplo personal de los responsables y de una estrategia eficaz para acercar a los jóvenes a la literatura de la Yamaat.

Introducción

Islamabad, Tilford, 5 de abril de 2026: La amila de la Región Muqami de la Asociación de jóvenes ahmadíes de Canadá tuvo la bendita oportunidad de reunirse con Hazrat Mirza Masrur Ahmad, Jalifatul Masih V (aba).

Cada uno de los judam que sirven en la amila se presentó ante Hazur (aba) y describió brevemente su departamento y sus responsabilidades.

Hazur (aba) instruye a los responsables a liderar con el ejemplo personal Talim

Durante los intercambios introductorios, Hazur (aba) preguntó al nazim de Talim sobre la naturaleza de su trabajo. El nazim explicó que su función consistía en animarmesías prometidotudiar la literatura de la Yamaat, los libros del Mesías Prometido (as) y el Sagrado Corán.

Cuando Hazur (aba) le preguntó cuántos libros había leído él mismo, respondió que había leído 60 libros del Mesías Prometido (as). Hazur (aba) preguntó entonces si también se estaba animando a los miembros de la amila a leer. Al escuchar que así era, Hazur (aba) aconsejó que se prestara plena atención primero a los responsables en este sentido, pues una vez que los miembros de la amila leyeran adecuadamente, los judam seguirían de forma natural su ejemplo.

Tabligh

Hazur (aba) preguntó después al nazim de Tabligh qué objetivo se había fijado para el tabligh. Se le informó de que el objetivo local para el año era de 100 baiats. Hazur (aba) aconsejó que también se asignaran responsabilidades claras a los miembros de la amila.

Señaló que, si la amila contaba con unos 40 miembros y a cada uno se le encargaba esforzarse por lograr un baiat, ya se habría cubierto una parte considerable del objetivo. Subrayó que los responsables deben presentar primero su propio ejemplo.

Waqar-e-Amal

En su conversación con el nazim de Waqar-e-Amal, Hazur (aba) preguntó dónde se estmezquitavando a cabo las actividades de waqar-e-amal. El nazim respondió que se daba prioridad a la mezquita y a la realización de actividades de waqar-e-amal en Peace Village.

Hazur (aba) preguntó específicamente si también se limpiaban y mantenían los terrenos situados detrás del salón. Se le informó de que así era y de que también se había celebrado una sesión de waqar-e-amal antes del Eid.

Jidmat-e-Jalq

Al hablar con el nazim de Jidmat-e-Jalq, Hazur (aba) preguntó qué tipo de trabajo se estaba realizando en el departamento. Se mencionaron diversas formas de servicio, incluida una reciente campaña de recogida de alimentos.

Hazur (aba) preguntó entonces si se había iniciado algún proyecto en África. Al informársele de que no se había puesto en marcha ninguno este año, Hazur (aba) instruyó que se emprendiera un proyecto de este tipo.

Sehat-e-Yismani

Hazur (aba) también preguntó al nazim de Sehat-e-Yismani qué tipo de trabajo se estaba realizando en su departamento. Él explicó que se estaban organizando sesiones semanales de gimnasio alquilando instalaciones en escuelas.

Hazur (aba) preguntó si se había abierto un gimnasio de forma permanente o si se alquilaban locales, y también si se trataba de una actividad diaria o limitada a días concretos. Se le informó de que no era durante los siete días de la semana, sino tres días a la semana para los distintos mayalis.

A continuación, se celebró una sesión de preguntas y respuestas.

¿Cómo deben prepararse los judam ante una crisis económica?

Un participante se refirió al aumento de las tensiones entre Estados Unidos e Irán, al incremento de los precios del petróleo, a la inflación y al riesgo de recesión, y preguntó qué debían hacer los judam para prepararse.

Hazur (aba) respondió que los judam no controlan los pozos petrolíferos, las refinerías ni el comercio mundial de petróleo y que, por tanto, la cuestión no consistía en gestionar directamente el suministro internacional. Más bien, el verdadero asunto era que el mundo podría enfrentarse a inflación, recesión y dificultades económicas generalizadas, y que los judam debían estar preparados mentalmente para tales circunstancias.

Hazur (aba) instruyó que los judam debían ser formados de tal manera que, cuando llegaran las crisis, no perdieran el ánimo. Observó que muchas personas mundanas, al sufrir pérdidas económicas, bancarrota o graves dificultades financieras, caen en la depresión, la desesperación y, en algunos casos, incluso intentan suicidarse.

Refiriéndose a una observación conocida, Hazur (aba) señaló que, cuando una crisis económica afecta al mundo, se la llama recesión, pero cuando afecta personalmente a un individuo, se convierte en depresión.

Dijo que, aunque los ahmadíes también tendrían que soportar los efectos generales del declive económico junto con el resto de la sociedad, la tarea de los judam era infundir valor y resiliencia en las personas. En tales circunstancias, en lugar de perder la esperanza, los ahmadíes deben inclinarse aún más hacia Dios Altísimo, buscar Su ayuda y orar para que Él les conceda la fuerza para atravesar la crisis con firmeza.

¿Cuál es el remedio contra el vapeo entre los jóvenes?

Se formuló otra pregunta sobre los judam que vapeaban y no lo consideraban haram.

Hazur (aba) respondió que tal comportamiento reflejaba lejanía de Dios, una débil vinculación con la Yamaat y descuido de la Salat. Añadió que perder demasiado tiempo en internet y en las redes sociales, junto con caer en malas compañías, también contribuía a esta conducta.

Hazur (aba) dijo que esto era, ante todo, una cuestión de tarbiyat. Instruyó al Departamento de Tarbiyat a ser más activo y a estar atento a quienes habían caído en compañías perjudiciales. En lugar de mostrar rechazo hacia ellos, se les debía acercar con simpatía y comprensión.

Se debía animar a quienes fueran firmes en la fe y fuertes de carácter a entablar amistad con esas personas para que pudieran ayudar a su reforma.

Hazur (aba) reconoció que ya se estaban realizando algunos esfuerzos y que varios jóvenes habían mejorado. Sugirió que quienes se habían reformado podían ser utilizados para ayudar a otros en diferentes ciudades, o que otros podían ser llevados hasta ellos para recibir apoyo y mejorar.

Al mismo tiempo, Hazur (aba) señaló que la verdadera reforma solo puede lograrse en quien desea reformarse; cuando una persona no quiere mejorar, no se puede forzar la reforma más allá de los límites legales.

Cuando se le informó de que la edad legal en Canadá en este sentido era de 19 años, Hazur (aba) dijo que se debía prestar especial atención antes de esa edad yahmadíabién debían examinarse los padres y las condiciones del hogar. Subrayó que estos asuntos no se resuelven mediante una sola organización auxiliar, sino que requieren una tarbiyat coordinada por parte de la Yamaat, Judam-ul-Ahmadía, Ansarul’la y Lallna, junto con el entorno familiar.

¿Por qué “este mundo es una prisión para el creyente”?

Se formuló una pregunta sobre el conocido hadiz que afirma: “El mundo es una prisión para el creyente y un paraíso para el incrédulo”. (Sahih Muslim, Kitab az-zuhdi wa r-raqa’iq, hadiz 5242). Se pidió orientación sobre cómo deben comprender los judam esta “prisión” y cómo pueden evitar tratar este mundo como un paraíso.

Hazur (aba) ofreció una explicación detallada, aclarando que este concepto trata enteramente de la diferencia entre la percepción mundana y la realidad espiritual de un creyente.

Hazur (aba) comenzó haciendo referencia a un tema recurrente en el Sagrado Corán sobre el Día del Juicio: la humanidad será dividida en dos grupos. Quienes pasaron esta vida mundana entregados a lujos interminables y alegrías materialistas se encontrarán en dificultad en el Más Allá (por ejemplo, sura Al-Inshiqaq, capítulo 84, versículos 14-15). Por el contrario, quienes soportaron dificultades en este mundo —obedeciendo estrictamente los mandamientos de Dios y dedicándose a Su adoración— encontrarán la felicidad y el alivio definitivos en el otro mundo.

Hazur (aba) aclaró un punto crucial: el creyente no ve realmente su vida como una prisión. Más bien, son las personas mundanas quienes miran al creyente y lo perciben como si estuviera encarcelado.

La visión mundana

La sociedad mira a un verdadero creyente y ve una vida llena de restricciones. Ve que un creyente no baila en discotecas, no bebe alcohol, no vapea, no cae en adicciones, no busca relaciones inmorales ni participa en malas acciones. Para una persona mundana, vivir sin estos placeres parece una prisión estricta y restrictiva.

La visión del creyente

El creyente, sin embargo, está profundamente satisfecho. Comprende que estas restricciones son autoimpuestas para alcanzar la complacencia de Dios. Su corazón no encuentra paz en las discotecas, sino en la buena moral, las obras rectas y la adoración, tal como Dios afirma en el Sagrado Corán:

“¡Sí! En el recuerdo de Al’lah los corazones encuentran consuelo”. (sura Ar-Ra‘d, capítulo 13, versículo 29).

Para ilustrar que esta “prisión” no es una fuente de sufrimiento, Hazur (aba) señaló que ningún profeta de Dios se ha quejado jamás diciendo: “Oh Dios, esto es una prisión; libérame para que pueda entregarmeprofeta muhammad. Al contrario, encuentran una inmensa alegría en su adoración y poseen un profundo anhelo de encontrarse con su Creador.

Hazur (aba) citó los últimos momentos del Santo Profeta Muhammad (sa), cuyas últimas palabras fueron: “Ar-Rafiq al-A‘la” (hacia el Compañero Supremo), lo que demostraba su deseo definitivo de unirse a Dios, su mayor Amigo. (Sahih al-Bujari, Kitab al-maghazi, hadiz 4463).

Del mismo modo, el Mesías Prometido (as) expresó en esta época ese mismo anhelo y devoción. El objetivo final de todas las personas justas es simplemente buscar el perdón de Dios y un buen final.

Contrastando esto con la mentalidad de quienes consideran este mundo como su paraíso, Hazur (aba) citó un famoso proverbio persa atribuido al emperador Babur:

بابر به عیش کوش که عالم دوباره نیست

“Oh Babur, esfuérzate por disfrutar, pues este mundo no se experimenta dos veces”.

Hazur (aba) explicó que las personas mundanas viven según esta filosofía, suponiendo que, así como disfrutaron aquí de una vida de comodidad y falta de restricciones, automáticamente se les concederá comodidad en el Más Allá. Sin embargo, el Sagrado Corán advierte que tales personas se enfrentarán al tormento del Infierno. En el Más Allá, se sorprenderán y se preguntarán por qué se enfrentan al castigo cuando estaban acostumbradas a tanta facilidad en el mundo (por ejemplo, sura Al-Haqqah, capítulo 69, versículos 26-34).

En definitiva, Hazur (aba) concluyó que el creyente acepta con alegría las restricciones autoimpuestas de esta “prisión” porque es plenamente consciente de que este es el único camino para alcanzar una recompensa eterna y el verdadero Paraíso en el Más Allá.

¿Qué necesitarán los ahmadíes después de un conflicto global?

Otra pregunta planteó qué habilidades o cualidades serían más útiles para el mundo después del fin de una Tercera Guerra Mundial.

Hazur (aba) respondió que, antes de pensar en habilidades prácticas, los ahmadíes deben fortalecer primero su propia fe y su relación con Dios. Solo entonces podrán guiar a otros hacia el camino correcto.

Dijo que, después de una destrucción semejante, habría que explicar a la gente que estas calamidades surgieron debido a conflictos mundanos, codicia mundana y malas acciones, y que la única solución duradera reside en volver a Dios.

Hazur (aba) explicó que, junto con esta guía espiritual, las habilidades mundanas seguirían siendo necesarias. Quienes ya poseen conocimientos especializados en tecnología, tecnologías de la información, ingeniería, medicina y otras disciplinas tendrían que emplear ese conocimiento existente para reorganizar la sociedad según las nuevas condiciones.

Señaló que, después de la Primera y la Segunda Guerra Mundial, el mundo se reconstruyó, y se refirió específicamente a la reconstrucción de Hiroshima y Nagasaki tras los bombardeos atómicos.

Hazur (aba) afirmó que los ahmadíes tendrían una doble responsabilidad en tales circunstancias: primero, infundir valor y esperanza a las personas; y segundo, mostrarles el camino recto hacia Dios.

¿Cómo puede un creyente superar la duda sobre sí mismo?

Después se preguntó cómo debe afrontar un creyente la duda sobre sí mismo.

Hazur (aba) aconsejó recitar con frecuencia el istighfar. Luego aclaró que esa duda sobre uno mismo a menudo surge de suposiciones negativas y de subestimar la propia capacidad.

Instruyó al participante a no menospreciarse, sino a depositar su confianza (tawakkul) en Dios, utilizar adecuadamente lo que había estudiado y seguir aumentando su conocimiento.

Hazur (aba) dijo que uno debe orar a Dios pidiendo confianza y valor, y continuar aprendiendo y ampliando su conocimiento. De este modo, la duda sobre uno mismo retrocede gradualmente.

Añadió que, cuando una persona mantiene ante sí el objetivo de que los ahmadíes han de liderar el mundo, la confianza se genera de forma natural y la duda sobre uno mismo empieza a desaparecer. Concluyó preguntando por qué un creyente debería vivir con miedo.

¿Cómo desarrollar amor por la literatura de la Yamaat?

Un jadim preguntó cómo se podía desarrollar entre los judam el amor por la lectura de los libros de la Yamaat.

Hazur (aba) respondió haciendo referencia al ejemplo del jadim que ya había leído 60 libros. Luego dijo que, para los judam en general, primero debe desarrollarse el interés mediante medios más breves, relevantes y accesibles.

Aconsejó seleccionar extractos cortos sobre temas de interés y compartirlos a través del sitio web o de las plataformas de redes sociales que se utilicen. Estos podrían incluir citas del Mesías Prometido (as), versículos del Sagrado Corán, hadices y pasajes breves que solo requieran uno o dos minutos de lectura.

Hazur (aba) dijo que, una vez creado ese interés, se puede informar a las personas de qué libro procede el material, conduciéndolas así de forma natural al texto original. También se refirió a los volúmenes de La esencia del islam y dijo que el material organizado por temas de dichas colecciones publicadas podría compartirse regularmente de esta manera.

De forma importante, Hazur (aba) subrayó la necesidad de recibir retroalimentación. Se deben identificar los intereses de las personas: en qué temas están pensando, qué cuestiones contemporáneas les preocupan y qué preguntas desean que sean respondidas. A partir de ahí, se debe desarrollar un plan y una estrategia adecuados.

Dijo que se debe comprender qué dicen el islam, el Sagrado Corán y los hadices sobre esas cuestiones y, después, presentar ese material de una manera que despierte interés.

A modo de ejemplo, Hazur (aba) señaló que, en el mundo, los gobiernos, las empresas y los investigadores recopilan información y datos antes de lanzar cualquier estrategia importante. Incluso si una empresa desea fabricar galletas, primero estudia qué tipos de sabores atraen a niños y adultos, recopila información, luego hace publicidad y solo después lanza el producto de forma más amplia.

Hazur (aba) dijo que, del mismo modo, quienes sirven a la Yamaat también deben trabajar con planificación, información y estrategia para desarrollar el interés de la gente por la religión y la literatura de la Yamaat.

¿Qué recuerdos guarda Hazur (aba) de sus visitas a Canadá?

En la última pregunta, un jadim preguntó cuáles eran los recuerdos favoritos de Hazur (aba) de sus visitas a Canadá.

Hazur (aba) respondió brevemente que ya habían pasado algunos años y que todas las giras habían sido exitosas. Dijo que la sinceridad, la devoción y las buenas cualidades de los miembros siempre le habían complacido y que ya había mencionado esas impresiones en sus sermones después de esas visitas.

Por tanto, indicó al participante que volviera a leer aquellos sermones.

Conclusión

Después de la sesión de preguntas y respuestas, los judam tuvieron el honor de tomarse una fotografía de grupo con Hazur (aba). Posteriormente, cada jadim recibió bolígrafos como regalo y la mulaqat llegó a su fin.

(Resumen preparado por Al Hakam) Traducido por Hareem Ahmed Choudhry

Te Puede Interesar