La relación del hombre con Dios en el Islam
El Islam enseña que la relación del ser humano con Al-lah debe basarse en el amor, la obediencia, la confianza y el deseo sincero de alcanzar Su agrado. No basta con creer en Dios; la verdadera religión exige establecer una relación viva, consciente y profunda con Él.
Esta enseñanza forma parte del marco teológico islámico. Para una visión general sobre las doctrinas fundamentales, puede consultar nuestra guía sobre Islam: significado, creencias y enseñanzas principales.
1. ¿Qué relación debe existir entre el hombre y Dios?
Al examinar la finalidad de la religión, resulta indispensable abordar la naturaleza de la relación entre el ser humano y el Creador. Debemos recordar que existe una diferencia sustancial entre aceptar la existencia teórica de algo y establecer una relación viva y personal con ello.
Por ejemplo, cualquier persona instruida reconoce la existencia de los Polos Norte y Sur; sin embargo, salvo quienes se dedican a la investigación polar, la mención de dichos lugares no despierta emoción alguna en el público general. Por el contrario, el hecho más insignificante relacionado con un ser amado basta para conmover profundamente los sentimientos.
Por consiguiente, la prueba de la veracidad y el éxito de una religión radica en la clase de relación que exige entre el ser humano y Dios. Si una doctrina exige algo que atenta contra la Majestad Divina o impone cargas impracticables, demuestra carecer de una apreciación real de los atributos de Dios.
2. Dios es el Creador de nuestro ser y de todas nuestras necesidades
La reflexión sobre los atributos divinos aceptados universalmente revela que nuestra relación más íntima pertenece solo a Dios, pues Él es el Creador de nuestro ser y el Proveedor de todo lo necesario para nuestro sustento, progreso y paz interior.
Nuestra existencia futura depende de Su Gracia. Los padres, hijos, cónyuges, propiedades, honores e incluso la propia vida física son dones cuyo Creador es Al-lah. Para ampliar este tema, puede consultar el estudio sobre quién es Al-lah en el Islam y Sus atributos supremos.
3. Amar a Dios por encima de todas las cosas
Una religión verdadera requiere que el ser humano sitúe su amor por Al-lah por encima de cualquier afecto o interés terrenal, respetándole y obedeciéndole sobre toda autoridad humana, y estando dispuesto a supeditar cualquier deseo a Su Voluntad.
El Creador no debe ser concebido simplemente como una entidad distante dentro del Universo, sino como la fuente primaria de la vida, el centro de toda esperanza y el foco permanente de la contemplación humana. Esta relación se expresa de manera práctica a través de la oración en el Islam (Salat) y la constante devoción.
4. El Corán enseña que el amor a Al-lah debe estar por encima de todo
El Sagrado Corán establece con absoluta claridad la prioridad del amor divino en la vida del creyente:
Una persona no alcanza la plenitud de la fe musulmana hasta que establece esta relación de amor preferente hacia Dios, anteponiendo Su complacencia a cualquier apego terrenal.
5. Recordar a Al-lah en todo momento
El Sagrado Corán describe el distintivo del amor genuino hacia Dios en los siguientes términos:
Los creyentes se hallan impregnados por el recuerdo de Al-lah de tal manera que, en cada instante de su labor o descanso, buscan acercarse a Él. Trabajando o reposando, caminando o durmiendo, sus mentes y corazones permanecen en Su contemplación. Para profundizar en esta dimensión espiritual, puede leer nuestra guía sobre cómo encontrar a Dios en tu vida.
6. La Confianza en Dios y la Acción Responsable
El Sagrado Corán enseña que la confianza sincera (Tawakkul) es una actitud espiritual indispensable:
¿Significa confiar en Dios abandonar los medios materiales?
Es preciso corregir el malentendido que supone que el Islam exige descuidar los medios materiales o adoptar una actitud pasiva. El Sagrado Corán afirma repetidamente que Dios ha puesto los recursos del universo al servicio del ser humano, ordenando su uso responsable:
Atar el camello y confiar en Dios
En cierta ocasión, un hombre acudió ante el Santo Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) y le informó de que había dejado a su camello libre confiando en Dios. El Santo Profeta le corrigió de inmediato diciéndole:
La confianza en Dios no exime de tomar las precauciones necesarias; significa reconocer que Dios es el Gobernante Supremo del Universo y que los medios materiales resultan ineficaces sin Su Bendición y Voluntad.
7. Buscar el Agrado de Al-lah por encima de toda Recompensa
El texto coránico enseña que la meta suprema del creyente trasciende el mero deseo de recompensas materiales o celestiales:
El ser humano no debe motivar su devoción únicamente en la expectativa de un beneficio, sino en el anhelo puro de alcanzar la complacencia de Al-lah, el Amado Verdadero.
8. Conclusión: Una Relación Viva con Dios
El Islam no promueve una creencia abstracta o pasiva en la Divinidad, sino la edificación de una relación viva, activa y constante caracterizada por el amor preferente, el recuerdo continuo, el uso responsable de los medios y la entrega sincera a la Voluntad de Al-lah.
9. Preguntas Frecuentes
Este trabajo expone la doctrina islámica sobre la relación entre el ser humano y el Creador según el Sagrado Corán y la exégesis de la Comunidad Musulmana Ahmadía.
Publicado por la Comunidad Ahmadía del Islam, Estados Unidos. Para más información institucional, visite la sección sobre la Comunidad Musulmana Ahmadía.