Los Libros en el Islam: Tercer Artículo de la Fe
El tercer artículo fundamental de la fe islámica (Iman) es la creencia en los Libros Sagrados revelados por Dios (Kutubullah). El Islam exige a todo musulmán reconocer no sólo el origen divino del Sagrado Corán, sino también el de todas las escrituras reveladas a los profetas a lo largo de la historia de la humanidad. Para una comprensión integral de los textos sagrados, consulte nuestra sección de Corán en español y la guía general sobre Islam en español.
1. La Universalidad de la Revelación Divina
La doctrina islámica establece que Dios no ha limitado Su guía espiritual a un solo pueblo, raza o región geográfica. Un musulmán tiene la obligación dogmática de creer que Dios envió mensajeros y escrituras a todas las naciones de la tierra. Si alguien afirmara creer únicamente en el Corán y rechazara el origen divino original de la Torá entregada a Moisés, los Salmos de David o el Evangelio de Jesús, su profesión de fe quedaría invalidada según los principios islámicos.
Esta perspectiva universal constituye el único fundamento sobre el cual puede construirse la fraternidad y la comprensión mutua entre las distintas religiones del mundo, erradicando el prejuicio y el exclusivismo teológico.
2. Las Principales Escrituras Reveladas
El Sagrado Corán hace mención explícita de varios libros sagrados otorgados a mensajeros del pasado, cada uno diseñado para orientar a su comunidad en su respectiva etapa histórica:
Las hojas y escrituras sagradas tempranas entregadas a los primeros patriarcas, especialmente a Hazrat Ibrahim (Abraham), que enseñaban la devoción pura y el monoteísmo.
La ley divina revelada a Hazrat Musa (Moisés) para los Hijos de Israel, repleta de preceptos jurídicos, orientación moral y disciplina comunitaria.
La colección de himnos, alabanzas, súplicas devocionales y cánticos espirituales otorgados al profeta Hazrat Dawud (David).
El mensaje de amor, perdón espiritual, humildad y reforma interior revelado a Hazrat Isa (Jesús, la paz sea con él) para revivir la espiritualidad judía.
3. ¿Por Qué Existen Divergencias Entre las Religiones?
Si todas las escrituras procedieron del mismo Dios Único, surge una pregunta inevitable: ¿por qué los textos sagrados actuales presentan discrepancias doctrinales sustanciales? El Sagrado Corán ofrece una respuesta analítica fundada en dos realidades fundamentales:
A. La Alteración Humana Gradual y el Paso del Tiempo
Con el transcurso de los siglos y la distancia generacional respecto a los profetas fundadores, los textos e interpretaciones originales sufrieron interpolaciones, añadidos y alteraciones humanas (Tahrif). Doctrinas como la multiplicidad de deidades, la encarnación divina o el politeísmo surgieron de estas desviaciones posteriores, alejándose del mensaje monoteísta original.
B. El Desarrollo Progresivo de la Humanidad
La civilización humana no alcanzó su madurez intelectual ni su globalización en un solo instante. En épocas remotas, los pueblos vivían aislados con horizontes geográficos y científicos reducidos. Por consiguiente, Dios otorgaba enseñanzas específicas y temporales adaptadas a las necesidades y capacidades cognitivas de cada pueblo en su época particular.
4. El Núcleo Común Original: Monoteísmo y Rectitud
A pesar de las adaptaciones temporales, el núcleo moral y teológico original de todas las religiones fue idéntico. El Sagrado Corán sintetiza este fundamento inmutable:
Toda revelación auténtica exigió la adoración exclusiva al Creador Supremo, la plegaria íntima y el sacrificio financiero en favor de los huérfanos, los pobres y los necesitados de la sociedad.
5. La Evolución de la Ley Moral: Torá, Evangelio y Corán
Un ejemplo elocuente de la sabiduría divina en la graduación de las enseñanzas es el tratamiento de la justicia y el perdón a través de las distintas dispensaciones proféticas:
- La Dispensación Mosaica (La Torá): Tras dos siglos de humillante esclavitud bajo los faraones de Egipto, los israelitas habían perdido su dignidad y valor moral, refugiándose en una aparente pasividad nacida de la cobardía. Para restituir su carácter, la Torá prescribió la ley estricta de la retribución («ojo por ojo y diente por diente»), restableciendo la firmeza y el sentido de justicia.
- La Dispensación Cristiana (El Evangelio): Trece siglos después, la aplicación constante y rígida de la venganza había endurecido el corazón de la sociedad israelita. Jesús apareció como encarnación del perdón y la dulzura espiritual, enfatizando el ofrecimiento de la otra mejilla para suavizar los corazones endurecidos.
- La Dispensación Universal (El Sagrado Corán): Cuando la humanidad alcanzó la madurez social e intelectual, el Corán unificó ambos extremos en una ley equilibrada y definitiva (Corán 42:41): la justicia equitativa cuando sea necesaria para frenar la transgresión, combinada con el perdón cuando este resulte en una reforma moral efectiva.
6. El Sagrado Corán como Muhaymin y Libro Protegido
El Sagrado Corán se define a sí mismo como Muhaymin sobre todas las escrituras precedentes, lo que significa que actúa como guardián, juez y restaurador de las verdades originales que fueron veladas por el tiempo:
A diferencia de los textos anteriores, cuya preservación fue confiada a sus custodios humanos, Dios asumió personalmente la promesa de salvaguardar el texto del Sagrado Corán hasta el fin de los tiempos:
7. Preguntas Frecuentes sobre los Libros en el Islam
Porque el Islam enseña que todos los profetas de Dios recibieron revelaciones sagradas auténticas. Negar las escrituras originales de Moisés o Jesús invalidaría la universalidad de la fe islámica.
Porque contiene una ley universal y completa para todas las épocas, pueblos y razas, adaptada a la era global y preservada intacta contra cualquier modificación textual.
Significa que actúa como un criterio divino que confirma las verdades puras de las escrituras pasadas, aclara las dudas teológicas acumuladas y corrige las interpolaciones humanas posteriores.