La genealogía de Jesús: una contradicción bíblica
Syed Hashir Ahmad, Estudiante en Jamia Ahmadiyya Canadá
Para comprender mejor este tema, puede consultar nuestra guía principal sobre Jesús en el Islam.
Traducido por Mishaal Ahmad Afzal
Era ampliamente conocido entre los judíos en el tiempo de Jesús, debido a las profecías anunciadas por los profetas en el Antiguo Testamento, que el Mesías y el Rey de los judíos, que liberaría a los judíos, nacería de la línea sanguínea del rey David. Está registrado en el Antiguo Testamento que:
“Vienen días,” declara el Señor, “cuando levantaré para David un retoño justo, un Rey que reinará sabiamente y hará lo que es justo y recto en la tierra. En sus días, Judá será salvo e Israel vivirá seguro. Este es el nombre con el cual será llamado: El Señor, nuestra justicia.” (Jeremías 23:5-6)
Como musulmanes, creemos que Jesús (la paz sea con él) fue un verdadero profeta. Por el contrario, un cristiano no solo admite que Jesús era del linaje del profeta David, sino que también cree que él es el hijo de Dios, quien expió por aquellos que creen en él como su salvador. Sin embargo, los cristianos enfrentan una gran dificultad cuando se les pide probar que Jesús (la paz sea con él) realmente proviene de la línea sanguínea del rey David. Simplemente no pueden dar una respuesta directa.
Los Evangelios presentan dos genealogías de Jesús de Nazaret, cada una afirmando que su linaje se remonta directamente al rey David. Sin embargo, esto plantea un dilema para los cristianos, ya que deben enfrentar el desafío de reconciliar las diferencias entre ambas genealogías. El problema surge porque las genealogías proporcionadas en los Evangelios de Mateo y Lucas trazan la ascendencia de Jesús a través de diferentes hijos de David. El Evangelio de Mateo afirma que Jesús, hijo de José, desciende de Salomón, el hijo de David, mientras que el Evangelio de Lucas traza el linaje de Jesús a través de Natán, otro hijo de David.
Genealogía de Jesús en Mateo
El Evangelio de Mateo presenta la ascendencia de Jesús desde Abraham hasta Jesús, dividida en tres secciones, cada una “supuestamente” con catorce generaciones. El pasaje dice:
“Así que todas las generaciones desde Abraham hasta David son catorce generaciones; y desde David hasta la deportación a Babilonia, catorce generaciones; y desde la deportación a Babilonia hasta Cristo, catorce generaciones.” (Mateo 1:17)
Una comprensión sencilla de la genealogía según Mateo 1:2-16 es la siguiente:
- De Abraham a David:
- Abraham, Isaac, Jacob, Judá, Fares, Hezrón, Ram, Aminadab, Nahasón, Salmón, Booz (de Rahab), Obed (de Rut), Isaí, David el Rey.
- De David al Exilio en Babilonia:
- Salomón, Roboam, Abías, Asá, Josafat, Joram, Uzías, Jotam, Acaz, Ezequías, Manasés, Amón, Josías, Jeconías (durante el exilio en Babilonia).
- Del Exilio en Babilonia hasta Cristo:
- Sealtiel, Zorobabel, Abiud, Eliakim, Azor, Sadoc, Aquim, Eliud, Eleazar, Matán, Jacob, José (esposo de María) y Jesús.
Hay un par de problemas con esta genealogía de Jesús; el primero y más importante es que Jesús nunca fue el hijo biológico de José de Nazaret. Los cristianos creen que él es el hijo literal de Dios. Si no fue el verdadero hijo de José, entonces no podría tener ninguna relación sanguínea con el rey David a través de José, su padrastro, lo que significa que no sería el Mesías que los judíos estaban esperando según el entendimiento cristiano. El exégeta cristiano Matthew Henry afirma que:
“La promesa de la bendición fue hecha a Abraham y su descendencia; del dominio, a David y su descendencia. Se prometió a Abraham que Cristo descendería de él […] y a David que él descendería de él […] y, por lo tanto, a menos que Jesús sea un hijo de David y un hijo de Abraham, no es el Mesías”. (Comentario conciso de la Biblia de Matthew Henry, p. 889)
Esto significaría que Jesús, quien es el “hijo de Dios” a los ojos de los cristianos, sería un impostor desde la perspectiva cristiana. Desde una perspectiva islámica, está muy claro que Jesús (la paz sea con él) fue un profeta de Dios y nada más.
El segundo y muy importante argumento contra esta genealogía es que faltan cuatro nombres en la lista real según la descendencia de David mencionada en el capítulo 3 de 1 Crónicas. Como se mencionó anteriormente, Mateo no ha incluido tres generaciones entre Joram y Ozías en “De David hasta el cautiverio en Babilonia”. Estas generaciones son: Acazías, hijo de Joram, Joás, hijo de Acazías, y Amasías, hijo de Acazías. (1 Crónicas 3:11-12). La cuarta persona que falta es Jehoiakim (Eliacim), hijo de Josías y padre de Jeconías. Estos nombres, que faltan en Mateo, están escritos en los versículos 11-12 y 15-16 de 1 Crónicas 3 del Antiguo Testamento. Para demostrarlo claramente, se presenta una versión revisada a continuación:
- De Abraham a David: Abraham, Isaac, Jacob, Judá, Fares, Esrom, Aram, Aminadab, Naasón, Salmón, Booz (de Rahab), Obed (de Rut), Jesé, David el Rey.
- De David hasta el cautiverio en Babilonia: Salomón, Roboam, Abías, Asa, Josafat, Joram, Acazías, Joás, Amasías, Ozías, Jotán, Acaz, Ezequías, Manasés, Amón, Josías, Jehoiakim (Eliacim), Jeconías.
- Del cautiverio en Babilonia a Cristo: Salatiel, Zorobabel, Abiud, Eliakim, Azor, Sadoc, Achim, Eliud, Eleazar, Matatán, Jacob, José (esposo de María), Jesús.
Esto lleva al tercer argumento. El Evangelio según Mateo sugiere que hay tres grupos de catorce generaciones, sumando un total de 42. Sin embargo, solo ha presentado 41 miembros. Incluso si se eliminan los cuatro nombres faltantes de la lista, sigue faltando un nombre para completar el tercer grupo. Arthur S. Peake, un erudito bíblico, en su comentario sobre el conteo, escribe:
“Contiene dispositivos para ayudar a la memoria, por ejemplo, (a) tres grupos, cada uno con catorce nombres, aunque falta un nombre en el tercer grupo.” (Comentario sobre la Biblia, p. 701)
Esto demuestra que incluso los eruditos cristianos admiten este error en el Nuevo Testamento. Esto lleva a una pregunta muy simple: ¿Tiene algún cristiano en el mundo siquiera el derecho de plantear alguna acusación sobre la autenticidad o sobre cualquier otro concepto en el Sagrado Corán? Además, respecto a los nombres faltantes, Arthur S. Peake escribe:
“El segundo grupo realmente debería haber incluido dieciocho nombres.” (Ibid)
Genealogía de Jesús según Lucas
El Evangelio según Lucas, por otro lado, presenta una genealogía completamente contradictoria de Jesucristo. (Lucas 3:23-34) La genealogía en Lucas, que comienza con Jesús y retrocede, difiere de la de Mateo desde el mismo comienzo. No concuerda con Mateo, ni siquiera con el padre de José, esposo de María, el supuesto abuelo de Jesús. Mateo dice que su nombre es Jacob, mientras que Lucas dice que es Eli. Aunque Lucas no la ha dividido en diferentes grupos, sería mucho más comprensible y fácilmente comparable dividirla en grupos. El total de generaciones según San Lucas es de 56, lo que contrasta con el número proporcionado por San Mateo, que suma 41.
La genealogía de Jesús según Lucas es la siguiente:
- De Abraham a David: Abraham, Isaac, Jacob, Judá, Fares, Esrom, Aram, Aminadab, Naasón, Salmón, Booz, Obed, Jesé, David el Rey.
- De David a las siguientes 14 generaciones: Natán, Matatías, Menán, Melea, Jonán, Eliakim, José, Judá, Simeón, Leví, Matat, Jorim, Eliezer, José.
- Hasta Jesús: Er, Elmodam, Cosam, Addi, Melquí, Neri, Salatiel, Zorobabel, Resa, Juana, Judá, José, Semeí, Matatías, Maath, Nagé, Esli, Naum, Amós, Matatías, José, Janna, Melquí, Leví, Matat, Eli, José, Jesús.
Según Lucas, Jesús es descendiente de Natán, hijo de David, mientras que Mateo escribe que el ancestro de Jesús era Salomón, hijo de David. Esto obliga a cambiar toda la línea de descendencia y crea una contradicción completa. Sin embargo, para tratar de eliminar la crítica, los cristianos justifican que esta genealogía de Jesús escrita en Lucas es en realidad la ascendencia de María, la madre de Jesús, y no la de José. J. Vernon McGee, un comentarista bíblico, hace hincapié en esto y afirma:
“El resto de este capítulo trata de la genealogía de María, no de José. La genealogía de José se encuentra en el evangelio de Mateo. […] La genealogía de Lucas es diferente. […] Lucas da la historia de María, y claramente esta es su genealogía.” (Comentario de Thru the Bible, pp. 5770-71)
Por otro lado, el Evangelio de Lucas es muy claro y no deja ni siquiera una pista de que esta podría no ser la ascendencia de José. Afirma categóricamente:
“Y Jesús mismo comenzó a ser como de treinta años, siendo (como se suponía) hijo de José, el cual era hijo de Eli.” (Lucas 3:23)
No se menciona a María, la madre de Jesús.
Los eruditos cristianos defienden su postura alegando que los judíos nunca usaron mujeres en sus genealogías y solo incluían a los hombres en ellas. Incluso si la genealogía fuera de una mujer, incluirían a sus maridos y no a las mujeres mismas. Sin embargo, este esfuerzo de justificación no sería útil para los cristianos, porque en ningún lugar del Evangelio de Lucas se ha afirmado o siquiera insinuado que esta sea en realidad la ascendencia de María. Al menos debería haber un indicio de ello. El evangelio afirma claramente:
“Y Jesús mismo comenzó a ser como de treinta años, siendo (como se suponía) hijo de José, el cual era hijo de Eli.” (Lucas 3:23)
Rechazando la idea posterior de los cristianos de asociar la genealogía de Lucas a María, Arthur S. Peake escribe:
“La explicación de que Lucas da la línea de María no se encuentra en los primeros escritores cristianos.” (A Commentary on the Bible, p. 701)
De hecho, el reverendo Alfred Plummer ha afirmado que esta solución fue propuesta por primera vez en el año 1490 d.C. Él dice:
“La diferencia entre las dos genealogías fue, desde tiempos muy antiguos, considerada una dificultad […] y es probable que una solución tan obvia, como que una era la ascendencia de José y la otra la ascendencia de María, habría sido defendida muy pronto, si hubiera habido alguna razón (excepto la dificultad) para adoptarla. Pero esta solución no fue sugerida por nadie hasta que Annius de Viterbo la propuso, alrededor del año 1490 d.C.” (A Critical and Exegetical Commentary of the Gospel According to St Luke, p. 103)
Arthur Peake denuncia aún más la falsa noción que los cristianos presentan para defender los evangelios, de que los judíos nunca usaban mujeres en sus genealogías, utilizando la genealogía de Mateo, que da algunos nombres de mujeres también. Él escribe:
“Mateo, mientras proclama a Jesús como el hijo de David, introduce en la genealogía a cuatro mujeres. […]” (A Commentary on the Bible, p. 701)
Los nombres de esas cuatro mujeres son Tamar, Rahab, Rut y Betsabé (la esposa de Urías).
Esto significa que los nombres de las mujeres sí fueron utilizados en las genealogías y estos intentos por parte de los misioneros cristianos de probar lo contrario son simplemente inútiles. Como se mencionó, era bastante famoso entre los judíos que el Cristo nacería en la casa de David. Sin embargo, su incertidumbre surgió respecto a la cuestión de qué hijo de David sería. Algunos sugirieron que sería del linaje de Salomón, mientras que otros indicaron que sería de la descendencia de Natán. Una exégesis editada por el Reverendo JR Dumelow afirma:
“Ambas genealogías reflejan las ideas rabínicas actuales sobre la descendencia del Mesías. Se discutía, por ejemplo, si Él descendería de David por medio de Salomón, o si, debido a la maldición sobre esta línea (Jer 22:28; 36:30), lo haría por otro hijo, Natán (1 Cr 3:5). En consecuencia, la genealogía de San Mateo traza la descendencia de nuestro Señor a través de Salomón, la de San Lucas a través de Natán.” (A Commentary on the Holy Bible, p. 623)
Esto prueba que hay contradicciones claras y evidentes en la Biblia.
Aunque estas genealogías en Mateo y Lucas hayan sido útiles para los cristianos a lo largo de los siglos, Jesús no las tenía para probar su descendencia de David. De hecho, Jesús destruye, al negar que el Cristo debe ser descendiente de David, todo el arduo trabajo de Mateo y Lucas y los esfuerzos de los misioneros cristianos que se esfuerzan por probar el vínculo de Jesús con David.
Está registrado en la Biblia que cuando “se reunieron los fariseos, Jesús les preguntó, diciendo: ‘¿Qué pensáis del Cristo? ¿De quién es hijo?’ Ellos le dijeron: ‘Hijo de David’. Él les dijo: ‘¿Cómo, pues, David, en espíritu, le llama Señor, diciendo: El Señor dijo a mi Señor: Siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies? Pues, si David le llama Señor, ¿cómo es su hijo?’ Y nadie le pudo responder palabra, ni osó alguno preguntarle de allí en adelante.” (Mateo 22:41-46)
Jesús, a quien los cristianos afirman ser su señor y salvador y hijo de Dios, destruyó y arruinó cualquier esperanza que los cristianos tenían con sus propias palabras. Se menciona en su escritura sagrada que el Mesías nacido de la línea de David sería el Señor y Salvador de los judíos. Jesús, no siendo de la línea de David, negó que el Mesías fuera de la progenie de David, lo que implica que negó que su señor y salvador haya llegado aún.
El hecho es que los evangelios actuales tienen diversas contradicciones. No pueden ser atribuidos a Dios en absoluto. El único libro digno de ser atribuido a Dios en este día y edad es el Sagrado Corán. Él mismo afirma en Surah al-Baqarah, Cap. 1: V. 3) que no hay duda en él, algo que los evangelios nunca pudieron afirmar. De hecho, Arthur Peake escribe que,
“Las genealogías nos advierten de no adorar la letra de las Escrituras. Fueron lo mejor que el tiempo pudo producir, y no debemos esperar más.” (Un Comentario sobre la Biblia, p. 701)
Algunos cristianos intentan señalar supuestas “distorsiones” en el Sagrado Corán. Sin embargo, por el contrario, es la Biblia la que ha presenciado cambios en su texto y en su espíritu. Está comprobado que no solo su escritura está llena de distorsiones, sino que incluso las profecías que implementan a favor de Jesús han sido negadas por sus propios eruditos, como la profecía del Mesías siendo de la progenie del rey David.