Las pruebas de armas nucleares, una profecía coránica y la advertencia sobre la Tercera Guerra Mundial

Las pruebas de armas nucleares, una profecía coránica y la advertencia sobre la Tercera Guerra Mundial
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Las pruebas de armas nucleares: la ley de Chéjov, cinco terribles catástrofes y una profecía coránica

Yusuf Taiwo, estudiante de Jamia Ahmadiyya International Ghana

Hoy en día, el riesgo de una guerra nuclear va en aumento. El Bulletin of the Atomic Scientists afirma que el Reloj del Juicio Final, que simboliza cuán cerca se encuentra la humanidad de una catástrofe global, está a 89 segundos de la medianoche.

El 30 de octubre de 2025, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que su país reanudaría “inmediatamente” las pruebas de armas nucleares, alegando como justificación los programas de pruebas de otras naciones. Esta decisión se produciría tras una pausa de 33 años, ya que la última vez que Estados Unidos realizó pruebas nucleares fue en 1992.

No obstante, la naturaleza exacta de las pruebas ordenadas no quedó del todo clara. El secretario de Energía, Chris Wright, afirmó que probablemente se trataría de pruebas de sistemas destinadas a garantizar el correcto funcionamiento de las armas nucleares, más que de explosiones nucleares propiamente dichas. Según explicó, dichas pruebas se realizarían en nuevos sistemas para asegurar que las armas nucleares de reemplazo sean superiores a las anteriores.

Este anuncio ha suscitado reacciones entre expertos y líderes mundiales, algunos de los cuales han advertido sobre una posible carrera armamentista y un incremento de las tensiones nucleares.

Daryl Kimball, director de la Arms Control Association, sostiene que Estados Unidos no tiene ninguna razón técnica, militar ni política para reanudar pruebas nucleares explosivas. La medida también ha sido criticada por la representante Dina Titus, demócrata por Nevada, quien se ha comprometido a presentar legislación para bloquear ese plan y prohibir la financiación de tales pruebas.

Lamentablemente, el ciclo de acción y reacción propio de las rivalidades nucleares puede llevar a otros países, como Rusia y China, a reanudar también sus pruebas, impulsados por un deseo desmedido de superar a los demás en riqueza, poder y prestigio. El Sagrado Corán advierte sobre los peligros de esa rivalidad cuando dice:

أَلْهَاكُمُ التَّكَاثُرُ ۝١
حَتَّىٰ زُرْتُمُ الْمَقَابِرَ ۝٢

(سورة التكاثر، 102: 1-2)

“La rivalidad mutua por acumular bienes mundanales os distrae [de Dios], hasta que llegáis a las tumbas.” (Surah at-Takathur, cap. 102, vv. 2-3)

Este versículo pone de relieve las consecuencias destructivas de la competencia desenfrenada y de la ambición de poder.

Profecía coránica sobre la bomba nuclear

Desde el siglo pasado, la fuerza inimaginable de las armas nucleares ha reemplazado el poder destructivo de una sola bala. Hace 1.400 años, el Sagrado Corán formuló una impactante profecía que parece anticipar este avance inconcebible en la guerra:

وَيْلٌ لِّكُلِّ هُمَزَةٍ لُّمَزَةٍ ۝١
الَّذِي جَمَعَ مَالًا وَعَدَّدَهُ ۝٢
يَحْسَبُ أَنَّ مَالَهُ أَخْلَدَهُ ۝٣
كَلَّا ۖ لَيُنبَذَنَّ فِي الْحُطَمَةِ ۝٤
وَمَا أَدْرَاكَ مَا الْحُطَمَةُ ۝٥
نَارُ اللَّهِ الْمُوقَدَةُ ۝٦
الَّتِي تَطَّلِعُ عَلَى الْأَفْئِدَةِ ۝٧
إِنَّهَا عَلَيْهِم مُّؤْصَدَةٌ ۝٨
فِي عَمَدٍ مُّمَدَّدَةٍ ۝٩

(سورة الهمزة، 104: 1-9)

“¡Ay de todo aquel que difama y calumnia, que amontona riquezas y las cuenta una y otra vez! Piensa que su riqueza le hará inmortal. ¡No! Será arrojado, sin duda, al castigo triturador. ¿Y qué te hará comprender qué es el castigo triturador? Es el fuego encendido de Al-lah, que se eleva hasta los corazones. Se cerrará sobre ellos en columnas extendidas.” (Surah al-Humazah, cap. 104, vv. 1-9)

Al explicar estos versículos, Hazrat Mirza Tahir Ahmad (la misericordia de Al-lah sea con él), Jalifatul Masih IV, expuso dos posibles significados de hutamah: “pulverizar en partículas extremadamente pequeñas” o “la partícula más pequeña e insignificante”. (Revelation, Rationality, Knowledge & Truth, 1998, pp. 613-614)

Aunque hutamah se describe como algo que existe en una forma diminuta, se dice que encierra dentro de sí el potencial de un fuego abrasador; un fuego que alcanza directamente el corazón antes incluso de consumir la carne, los músculos y los huesos.

Estos versículos ofrecen una descripción sorprendente de las bombas atómicas modernas, encerradas en columnas alargadas, es decir, en ojivas nucleares.

Por último, otro aspecto sublime de esta gran profecía es que describe a quienes serán sometidos a ese fuego como personas entregadas a la acumulación de riquezas y absorbidas por los intereses materiales. Si se tiene en cuenta que alrededor del 90 % de las ojivas nucleares del mundo se encuentran actualmente en manos de Estados Unidos y Rusia, junto con otras potencias como China, Francia y el Reino Unido, difícilmente puede considerarse una coincidencia que sean precisamente estas naciones las que han llevado al mundo al borde de la destrucción nuclear.

La ley de Chéjov

Aunque la guerra nuclear ha introducido nuevos medios de destrucción, no necesariamente ha creado nuevos incentivos para emplearlos. Durante los últimos setenta años, la humanidad ha desafiado, en cierto sentido, la ley de Chéjov.

El dramaturgo ruso Antón Pávlovich Chéjov dijo célebremente que, si una pistola aparece en el primer acto de una obra, inevitablemente será disparada en el tercero.

A lo largo de la historia, vemos que, cuando reyes y emperadores adquirían una nueva arma, tarde o temprano sentían la tentación de utilizarla. Sin embargo, desde 1945, la humanidad ha aprendido a resistir esa tentación. El arma que apareció en el primer acto de la Guerra Fría nunca llegó a dispararse.

Nos hemos acostumbrado a vivir en un mundo lleno de bombas que no se lanzan y misiles que no se disparan, y nos hemos convertido en expertos en desafiar la ley de Chéjov. Pero, si algún día esa lógica acaba por imponerse, será por culpa nuestra, no por un destino inevitable.

Cinco terribles catástrofes y la Tercera Guerra Mundial

El Mesías Prometido (la paz sea con él) recibió revelaciones divinas acerca de grandes calamidades que habrían de azotar al mundo. Entre ellas, se mencionan de manera especial cinco catástrofes aterradoras. Así declaró:

“La profecía del Dios Todopoderoso acerca de la venida de cinco terremotos.

Cuyas palabras son: ‘Cinco veces os mostraré la deslumbrante manifestación de esta Señal’.

El significado de esta revelación divina es que Dios Todopoderoso dice que, para dar testimonio de la veracidad de mi afirmación, y para que la gente comprenda que yo vengo de Él, Dios Todopoderoso hará aparecer cinco terremotos aterradores, uno tras otro, en cortos intervalos. Ellos darán testimonio de la verdad de mi afirmación, y cada uno mostrará tal resplandor que quien lo contemple recordará de inmediato a Dios. Tan aterrador será su efecto en los corazones de la gente, y tan extraordinarios serán su poder, intensidad y devastación, que quienes los contemplen perderán incluso el sentido.” (Divine Manifestations [Tajalliyyat-e-Ilahiyyah], 2006, pp. 1-2)

Describiendo el horror y la intensidad de estas calamidades, el Mesías Prometido (la paz sea con él) afirmó:

“Sabed, pues, con certeza, que, conforme a la profecía, ha habido terremotos en América y también en Europa; así también los habrá en distintas partes de Asia, y algunos de ellos serán como el Día del Juicio. Habrá muerte a tal punto que correrán ríos de sangre. Ni las aves ni los animales que pastan escaparán a esta muerte. Tal destrucción sobrevendrá a la tierra como no ha sucedido desde que el hombre fue creado. Muchos lugares quedarán trastornados como si nunca hubieran estado habitados […] ¡Oh Europa!, no estás a salvo. Y ¡oh Asia!, tampoco estás segura. Y ¡oh habitantes de las islas!, ningún ‘dios’ artificial acudirá en vuestra ayuda. Veo ciudades cayendo y moradas en ruinas.” (The Philosophy of Divine Revelation [Haqiqatul-Wahi], 2023, pp. 326-328)

No debe suponerse, por la mención de terremotos en estas profecías de advertencia, que tales calamidades habrán de manifestarse únicamente en forma de terremotos. Más bien, también pueden referirse a otros desastres que propaguen una destrucción semejante. Aclarando este punto, el Mesías Prometido (la paz sea con él) dijo:

مَنْ كَانَ فِي هَٰذِهِ أَعْمَىٰ فَهُوَ فِي الْآخِرَةِ أَعْمَىٰ

(سورة بني إسرائيل، 17: 72)

“Quien sea ciego en este mundo lo será también en el Más Allá […]” (Surah Bani Isra’il, cap. 17, v. 73)

“Así pues, aunque no hubiera una mención específica del terremoto en ninguna parte de esta profecía, aun así constituiría una gran señal; porque la esencia de la profecía es la destrucción extraordinaria y sin precedentes de lugares, independientemente de si se produce mediante un terremoto u otros medios.” (Appendix to Barahin-e-Ahmadiyya Part V [English], 2018, p. 232)

Con respecto a estas profecías, Hazrat Jalifatul Masih V (Que Dios le ayude) declara:

“En exacta conformidad con las noticias del mundo invisible que Al-lah el Exaltado reveló al Mesías Prometido (la paz sea con él), el mundo ha presenciado el cumplimiento de cuatro señales en forma de dos guerras mundiales, una epidemia de peste y terremotos extraordinarios que han ocurrido en gran parte del mundo, causando daños sin precedentes a vidas humanas, animales, aves e infraestructuras.

Al-lah el Exaltado informó al Mesías Prometido (la paz sea con él) sobre la manifestación de cinco señales en particular. Al-lah sabe mejor cómo se manifestará la quinta señal y cómo causará destrucción en el mundo: si será en forma de un terremoto extraordinario, de una pandemia global o de una tercera guerra mundial.

Sin embargo, está tan claro como la luz del día que, si el mundo no hace uso de su sabiduría y no se vuelve hacia su Creador, entonces, así como se han cumplido las cuatro primeras señales, también se cumplirá la quinta y, entonces, tal como Al-lah el Exaltado ha prometido por medio de estas profecías, el islam prevalecerá con un triunfo extraordinario, Insha-Allah.” (Answers to Everyday Issues – Part 50: World War III, Jinn, Hur al-‘Ayn, adopting husband’s surname, Al Hakam, 10 de marzo de 2023)

Las devastadoras consecuencias de una guerra nuclear

Hazrat Jalifatul Masih V (Que Dios le ayude) ha advertido continuamente a los líderes mundiales acerca de las consecuencias devastadoras de una guerra nuclear y del posible estallido de otra guerra mundial. Así declaró:

“En el mundo actual, una manifestación aterradora del decreto de Dios podría presentarse en forma de otra guerra mundial. No hay duda de que los efectos de una guerra así y su destrucción no se limitarán a la guerra misma ni siquiera a esta generación. De hecho, sus horribles consecuencias se manifestarán durante muchas generaciones futuras.

Tan solo una trágica consecuencia de una guerra así será el efecto que tendrá sobre los niños recién nacidos, tanto ahora como en el futuro. Las armas disponibles hoy son tan destructivas que podrían provocar que generación tras generación de niños naciera con graves defectos genéticos o físicos.” (World Crisis and the Pathway to Peace, 2017, pp. 50-51)

Recordando la devastación de Hiroshima y Nagasaki en 1945, Huzoor (Que Dios le ayude) afirmó:

“Incluso hoy, cuando uno visita Japón y conoce a su gente, percibe en sus ojos y en sus palabras un miedo profundo y un rechazo absoluto a la guerra. Sin embargo, las bombas nucleares utilizadas entonces, que causaron una destrucción generalizada, eran mucho menos potentes que las armas atómicas que hoy poseen incluso naciones pequeñas.” (Ibid.)

Asimismo, declaró:

“Aunque quizá las grandes potencias mantengan armas nucleares como elemento disuasorio, no hay garantía de que los países más pequeños muestren la misma moderación. No podemos dar por sentado que nunca usarán armas nucleares. Así pues, está claro que el mundo se encuentra al borde del desastre.” (Head of Ahmadiyya Muslim Community delivers historic address in Tokyo, Japan, PressAhmadiyya, 25 de noviembre de 2015)

Además de aumentar las tensiones y el riesgo de un conflicto nuclear, las pruebas de armas nucleares pueden tener efectos devastadores sobre el medio ambiente, entre ellos la lluvia radiactiva y la contaminación.

Ya hemos sido testigos de catástrofes de esta índole, como el accidente nuclear de Chernóbil en 1986, en lo que hoy es Ucrania. Cuando ocurren acontecimientos así, también resulta sumamente difícil volver a poblar las regiones afectadas.

Con el aumento del número de naciones que poseen armas nucleares, el mundo se tambalea al borde del desastre. ¿Darán las naciones prioridad al poder y al prestigio por encima de las vidas humanas? ¿Aprenderán de la historia y prestarán atención a las advertencias del jalifa?

El mundo solo puede cometer un número limitado de errores antes de que todo se vuelva fatal.

Traducido pro Aesha Ijaz

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