Respuestas a cuestiones cotidianas – Parte 88
Una persona del Reino Unido envió a Hazrat Amirul Momineen, Khalifatul Masih V la transcripción de una respuesta ofrecida por el respetado Mufti de la Jamaat durante una sesión de preguntas y respuestas en Canadá, relacionada con la práctica de realizar súplicas (du‘a) con las manos levantadas después de las oraciones obligatorias (salat). Dicha persona solicitó orientación a Huzoor-e-Anwaraa, planteando la siguiente cuestión:
Para comprender mejor este tema, puede consultar nuestra guía principal sobre Islam en español.
«Esta respuesta da la impresión de que podemos hacer súplicas con las manos levantadas después del salat; ¿es correcto?»
Huzoor-e-Anwar(atba) preparó una nota detallada sobre este asunto y la remitió para su publicación en la Ahmadia Gazette of Canada el 5 de septiembre de 2024. En ella, Huzoor-e-Anwar declaró:
La enseñanza correcta sobre la du‘a después del salat
Durante una sesión de preguntas y respuestas en Canadá, el respetado Mufti Sahib dio una respuesta breve acerca de realizar súplicas con las manos levantadas después del salat, lo que ha dado lugar al malentendido de que tal práctica pudiera ser correcta como costumbre regular. Hoy en día, un gran número de no-ahmadíes —especialmente quienes pertenecen a la escuela de pensamiento hanafí— consideran necesario hacer súplicas con las manos levantadas tras la oración obligatoria (fardh), mientras que en los países árabes esta práctica no está particularmente extendida.
Con el fin de transmitir la enseñanza correcta sobre este asunto a los miembros de la Jamaat, se presentan a continuación algunas referencias:
Respecto al inicio y al final del salat, el Santo Profeta Muhammad (ﷺ) declaró:
وَتَحْرِيمُهَا التَّكْبِيرُ، وَتَحْلِيلُهَا التَّسْلِيمُ
Es decir, el salat comienza con la pronunciación de “Allahu Akbar” y concluye con la pronunciación del saludo final (salam).
(Sunan at-Tirmidhi)
Después de las oraciones obligatorias, el Santo Profeta (ﷺ) solía realizar las oraciones sunnah y otras oraciones supererogatorias en su hogar. Antes de regresar, tras completar el salat obligatorio, recitaba istighfar y otras súplicas prescritas, y aconsejaba a los Compañeros recitar determinadas súplicas después del salat. Sin embargo, no se encuentra ningún hadiz que establezca que el Santo Profeta (ﷺ) realizara de forma constante y obligatoria súplicas con las manos levantadas, en congregación, después de cada oración obligatoria. En algunas ocasiones excepcionales, sí realizó súplicas con las manos levantadas tras el salat, pero no como práctica habitual.
La orientación del Mesías Prometido (la paz sea con él)
En esta era del Renacimiento del Islam, el más ferviente devoto del Santo Profeta (ﷺ), el Mesías Prometido (la paz sea con él), enviado conforme a las profecías del Santo Profeta (ﷺ) para la revitalización del Islam, declaró repetidamente que todas las súplicas deben realizarse dentro del salat. Asimismo, afirmó que la práctica de hacer du‘a con las manos levantadas después del salat como costumbre obligatoria no está demostrada por el hadiz.
Hazrat Sahibzada Pir Iftikhar Ahmad Sahib Ludhianvira relata:
El salat como esencia de la súplica
En otra ocasión, al responder a una consulta sobre por qué en Qadian no se realizaban súplicas después del salat, el Mesías Prometido (la paz sea con él) explicó que la gente había convertido el salat en un acto apresurado, carente de presencia del corazón, y que luego pretendía compensarlo con largas súplicas fuera del salat. Subrayó que esto constituye una innovación (bid‘ah) y que la verdadera súplica debe realizarse durante el salat, con humildad, devoción y presencia del corazón.
Declaró además que, aunque la súplica es permisible en todo momento, no existe constancia profética que establezca la du‘a con las manos levantadas después del salat como una práctica regular. Si tal constancia hubiera existido y luego se hubiera abandonado, ello habría constituido desobediencia; sin embargo, no es el caso.
Casos excepcionales y decisiones temporales
Se menciona que, en circunstancias excepcionales, como durante las turbulencias de 1974 contra la Jamaat, Hazrat Khalifatul Masih III (la misericordia de Allah sea con él) instruyó temporalmente realizar súplicas congregacionales con las manos levantadas después de las oraciones de Fajr y Maghrib. Esta decisión fue circunstancial y temporal, y posteriormente se discontinuó, al igual que el Santo Profeta (ﷺ) realizó el qunut durante un periodo específico y luego lo dejó.
Por tanto, no puede deducirse de estos casos excepcionales una autorización general para establecer esta práctica como costumbre regular.
Conclusión
De todas las referencias citadas se desprende claramente que la práctica común de realizar el salat apresuradamente y, a continuación, ofrecer largas súplicas con las manos levantadas contiene un elemento de innovación y fue desaprobada por el Mesías Prometido (la paz sea con él).
Realizar súplicas con las manos levantadas después del salat de forma ocasional, por una necesidad concreta —como antes de un viaje— no constituye un pecado. Sin embargo, establecer esta práctica de manera regular después del salat no fue la práctica del Mesías Prometido (la paz sea con él), quien finalmente la prohibió.
Por consiguiente, los miembros de la Jamaat deben abstenerse de esta práctica y esforzarse en embellecer su salat, realizando sus súplicas dentro de él, con plena presencia del corazón, humildad y devoción.
Artículo original se puede leer desde aqui
Traducido por Ayesha Ijaz
Respuestas a cuestiones cotidianas