Respuesta:
Huzoor, ¡que Allah le ayude!, respondió en una carta fechada el 10 de febrero de 2022:En cuanto a que vivimos en la última era y que el Mesías Prometido y el Imam Mahdi debían aparecer en esta época, es demostrado por el Sagrado Corán, los Hadices y las declaraciones de los grandes santos de la Ummah que el Mesías y Mahdi cuya llegada el Santo Profeta ﷺ anunció para su comunidad debía aparecer a finales del siglo XIII de la Hégira o a comienzos del siglo XIV de la Hégira.
Entonces, Allah el Todopoderoso dice:
‘’Él dispone Sus Órdenes desde el Cielo para su ejecución en la tierra y, una vez completado el círculo, vuelve a subir a Él en un día cuya duración, según vuestros cálculos, es de mil años.’’
En este versículo se explica que, durante mil años, los musulmanes irán debilitándose en el mundo. Después de eso, exactamente conforme a las profecías del Santo Profeta Muhammad ﷺ, aparecerá el enviado que restablecerá nuevamente la grandeza y el poder del Islam en el mundo y el Islam volverá a establecerse firmemente. El Santo Profeta Muhammad ﷺ declaró que los primeros tres siglos del Islam eran los mejores siglos (Jairul-Qurún).
Por tanto, esos mil años durante los cuales estaba destinado que la religión ascendiera hacia el cielo debían comenzar ciertamente después de esos tres siglos. Por lo tanto, estaba destinado que, después de mil trescientos años, el Islam fuera restablecido nuevamente, y esto solo podía ocurrir mediante la aparición del Mahdi y el Mesías. Pues en el versículo de la Sura Al-Yumu‘ah: “wa ājarīna minhum lammā yalḥaqū bihim” (62:4) (y también lo enviará a otro pueblo que aún no se ha unido a ellos), Al-lah el Todopoderoso había declarado que la llegada de ese Mesías y Mahdi sería, en realidad, la llegada del Santo Profeta ﷺ mismo. Y cuando este versículo fue revelado, el Santo Profeta Muhammad ﷺ, al ser preguntado por los Compañeros, puso su mano sobre el hombro de Salman el Persa y dijo: “Cuando la fe ascienda hasta la estrella de las Pléyades (Thurayya), entonces un hombre —o varios hombres— de entre los persas volverán a establecer la fe en el mundo.”
(Sahih al-Bujari, Libro de la Tafsir, Sura Al-Yumu‘ah). Así, el Mensajero de Allah ﷺ declaró que la venida de ese hombre de entre los persas sería, en realidad, su propia venida; y por medio de él estaba destinado que, en los últimos tiempos, la fe volviera a establecerse en el mundo y que el Islam recuperara nuevamente su grandeza.
Un santo dotado de visión espiritual, Shah Nimatullah Wali, escribiendo sobre las condiciones de los últimos tiempos en su famoso poema persa, dice:- ‘Que cuando hayan transcurrido غ y ر (mil doscientos años), entonces veo aparecer acontecimientos extraños y sorprendentes. Veo tanto al Mahdi de la época como al Jesús de su tiempo cabalgando como reyes victoriosos.’’
(Al-Arbaín fi Ahwal al-Mahdillín, compilado por Muhammad Ismail Shaheed, páginas 2–4, edición publicada en el año 1268 de la Hégira)
Shah Waliullah Muhaddiz Dehlawi, fallecido en el año 1176 de la Hégira, escribe:-
(At-Tafhimatul-Ilahillah, volumen 2, página 133, Tafhim núm. 147, edición publicada en 1936 por Madina Barqi Press, Bijnor, Uttar Pradesh)
Además, el Mesías Prometido también explicó este tema en numerosos lugares con gran claridad y argumentos detallados, afirmando que esta es precisamente la época final en la que estaba destinado el envío del Mesías Prometido y el Mahdi Esperado para la reforma de la comunidad musulmana (Ummah Muhammadillah). Así, Su Santidad afirma:-
Estos siete mil años son, ante Dios, como siete días de los seres humanos. Debe recordarse que la ley divina ha establecido que cada comunidad tiene un período de siete mil años. Para señalar este mismo período, se fijaron siete días entre los seres humanos. En resumen, la duración de la era de los hijos de Adán ha sido determinada en siete mil años. En resumen, la duración de la era de los hijos de Adán ha sido fijada en siete mil años, y de ellos ya habían transcurrido cerca de cinco mil años en la época de nuestro Santo Profeta Muhammad ﷺ. O, dicho de otra manera, ya habían pasado aproximadamente cinco días de los días de Dios. Tal como se ha indicado en el Sagrado Corán, en el capítulo Al-Asr, cuyos caracteres contienen esta alusión según los valores numéricos del abjad, cuando esta sura fue revelada en el tiempo del Santo Profeta ﷺ, ya había transcurrido desde la época de Adán el período que se manifiesta a través de esos valores numéricos.
Según este cálculo, en la presente era ya han pasado seis mil años de la vida de la humanidad y queda un milenio más. En el Sagrado Corán, e incluso en muchas de las antiguas Escrituras, está escrito que el último enviado, quien vendrá con la naturaleza de Adán y será llamado con el nombre de Llari, debía necesariamente aparecer al final del sexto milenio, así como Adán fue creado al final del sexto día. Todas estas señales son suficientes para quien reflexiona profundamente. Y según el espíritu del Sagrado Corán y de los demás Libros divinos, la división de estos siete mil años es la siguiente: el primer milenio es el tiempo de la expansión de la virtud y la guía; el segundo milenio, el tiempo del dominio de Satanás; luego el tercer milenio, nuevamente de expansión de la virtud y la guía; el cuarto, del dominio de Satanás; y después el quinto milenio, de expansión de la virtud y la guía. (Este es precisamente el milenio en el cual nuestro Señor y Maestro, el Sello de los Profetas, Muhammad ﷺ, fue enviado para la reforma del mundo y en el cual Satanás fue encadenado.)
Luego viene el sexto milenio, el tiempo en que Satanás sería liberado y dominaría, comenzando después de las tres primeras generaciones benditas y concluyendo al inicio del siglo XIV de la Hégira. Después llega el séptimo milenio, el tiempo de Dios y de Su Mesías, y una era de toda clase de bondad, bendición, fe, rectitud, piedad, unicidad divina, adoración de Dios y toda forma de virtud y guía. Ahora estamos al comienzo del séptimo milenio. Después de esto, no hay lugar para la llegada de otro Mesías, porque solamente existen siete eras divididas entre el bien y el mal.
Todos los profetas han mencionado esta división: algunos de manera resumida y otros con detalle. Y esta explicación detallada se encuentra en el Sagrado Corán, del cual surge claramente la profecía acerca del Mesías Prometido. Es asombroso que todos los profetas, en sus respectivos libros, hayan anunciado de una u otra forma la época del Mesías y también hayan advertido sobre la tribulación del Dayyal. Y no existe en el mundo ninguna profecía con tanta fuerza y transmisión continua como la que todos los profetas hicieron acerca del Mesías final.’
Lecture Lahore, Ruhani Jazain, volumen 20, páginas 184–186.
En otro lugar, Su Santidad afirma:
…Luego llegó el quinto milenio, que era un período de guía. Este es el milenio en el cual nuestro Santo Profeta Muhammad ﷺ fue enviado, y mediante sus manos Al-lah el Todopoderoso restableció nuevamente la unicidad divina en el mundo. Así pues, una prueba sumamente poderosa de que él provenía de Dios es precisamente que su aparición tuvo lugar dentro del período que, desde la eternidad, había sido destinado para la guía. Y esto no lo digo por mi propia cuenta, sino que es lo que se deduce de todos los Libros divinos de Al-lah. Y mediante esta misma prueba también se confirma mi afirmación de ser el Mesías Prometido. Porque, según esta división, el sexto milenio es el milenio de la desviación, y este comenzó después del tercer siglo de la Hégira y concluye al inicio del siglo XIV de la Hégira. A las gentes de este sexto milenio, el Santo Profeta Muhammad ﷺ las llamó “Faiyy Áwayy”. Y el séptimo milenio es el milenio de la guía, en el cual vivimos actualmente. Como este es el último milenio, era necesario que el Imam de los últimos tiempos naciera al comienzo del mismo. Después de él no habrá otro Imam ni otro Mesías, excepto aquel que sea su reflejo o sombra espiritual. Porque en este milenio se encuentra ya el final de la edad del mundo, sobre lo cual todos los profetas han dado testimonio. Y este Imam, que por parte de Al-lah es llamado el Mesías Prometido, es también el rejuvenecedor del siglo y asimismo el rejuvenecedor del último milenio. Sobre este asunto tampoco difieren los cristianos ni los judíos en que, desde Adán hasta esta época, se trata del séptimo milenio. Y la fecha de Adán que Al-lah el Todopoderoso me mostró a través de los valores numéricos dela Sura Al-Ásr también demuestra que la época en la que vivimos corresponde al séptimo milenio. Y existía consenso entre los profetas en que el Mesías Prometido aparecería al comienzo del séptimo milenio y nacería al final del sexto milenio, porque él es el último, así como Adán fue el primero.”
(Lecture Sialkot, Ruhani Khazain, volumen 20, páginas 207–208)
Por lo tanto, esta es precisamente la época final en la que Al-lah el Todopoderoso, exactamente conforme a las profecías del Santo Profeta Muhammad ﷺ, envió a su hijo espiritual y siervo fiel, Mirza Ghulam Ahmad, el Mesías Prometido y Mahdi Esperado, como el “Sello de los Jalifas” para la renovación del Islam.
(Al Fazl International, edición núm. 52, 8 de abril de 2023, página 4)