El Hajj y la Umrah: Historia, Ritos y Significado Espiritual
Texto original completo redactado por Malik Tariq Mahmood, Misionero de la Comunidad Musulmana Ahmadía.
El Hayy (ḥajj) es el quinto pilar del Islam y representa la peregrinación sagrada a la ciudad de La Meca y a sus lugares colindantes, realizada en el mes de Dhul-Ḥiyyah del calendario islámico.
Desde el punto de vista técnico y jurídico (fiqh), el Hayy consiste en un conjunto de ritos religiosos específicos —como el iḥrām, el ṭawāf alrededor de la Kaaba, el sa‘ī entre Ṣafā y Marwah, y la permanencia en ‘Arafāt— ejecutados en días determinados por un musulmán que cumple con las condiciones requeridas.
Desde la perspectiva espiritual, el Hayy simboliza la sumisión absoluta a Al-lah, la unidad de la humanidad por encima de cualquier diferencia de raza, nación o estatus social, y la renovación del compromiso personal con la fe, imitando la devoción pura del Profeta Abraham (as) y su familia.
La obligatoriedad del Hayy está claramente prescrita en el Sagrado Corán, principalmente en la Sura Āl ‘Imrān (3:98):
«Y la peregrinación a la Casa es un deber que los hombres deben a Al-lah, aquellos que tengan los medios para emprender el viaje.»
Las condiciones para su obligatoriedad (istiṭā‘ah) incluyen:
El Corán también recuerda que esta obligación existe dentro del marco de la misericordia divina y la justicia personal, sin imponer cargas insoportables (Corán 2:287).
Según el Corán, el origen del Hayy está vinculado a la figura del Profeta Abraham (Ibrāhīm, as) y su hijo Ismael (Ismā‘īl, as), a quienes Al-lah ordenó edificar —o restaurar— la Kaaba como el primer centro de adoración monoteísta para la humanidad:
«Ciertamente, la primera Casa erigida para los hombres es la de Bakka (La Meca), llena de bendición y guía para los mundos.» (Corán 3:97)
El Corán relata cómo Abraham (as) dejó a su esposa Agar (Hāyar) e Ismael en el valle desértico de La Meca por mandato divino (Corán 14:38). Posteriormente, cuando Ismael creció, ambos construyeron los cimientos de la Kaaba y rogaron a Al-lah que aceptara su esfuerzo y mostrara los ritos de adoración (Corán 2:128).
Posteriormente, Al-lah ordenó a Abraham proclamar la peregrinación a toda la humanidad:
«Y proclama el Hayy a los hombres: vendrán a ti a pie y sobre todo camello flaco, viniendo de todo camino distante.» (Corán 22:27)
Los ritos del Hayy rememoran pasajes clave de esta historia, como la búsqueda de agua por parte de Agar (el sa‘ī) y la disposición de Abraham a sacrificar a su hijo por obediencia a Dios (Corán 37:103).
La Kaaba (literalmente «el cubo») es una estructura de piedra situada en el centro de la Gran Mezquita (Al-Masjid al-Ḥarām) en La Meca.
Sus dimensiones aproximadas son:
Está cubierta por la kiswah, una tela negra bordada con versículos del Corán en hilos de oro y plata.
Para los musulmanes, la Kaaba no es un objeto de adoración en sí mismo, sino la Qiblah, es decir, el punto de orientación hacia el cual todos los musulmanes del mundo se dirigen durante sus oraciones diarias. Simboliza la unicidad de Dios (Tawḥīd), la unidad de la comunidad islámica global (Ummah) y la continuidad de la fe monoteísta desde el Profeta Abraham (as) hasta el Santo Profeta Muḥammad (sa).
El iḥrām es el estado sagrado de consagración en el que entra el peregrino antes de cruzar los límites territoriales sagrados (mīqāt) para realizar el Hayy o la ‘Umrah.
Normas de vestimenta:
Normas de conducta:
Durante el iḥrām, el peregrino debe abstenerse de:
Este estado simboliza la igualdad absoluta de todos los seres humanos ante Dios, despojándose de las distinciones sociales, riquezas y estatus terrenal.
El noveno día del mes de Dhul-Ḥiyyah se conoce como el Día de ‘Arafāt. Durante este día, los peregrinos se reúnen en la llanura de ‘Arafāt, a unos 20 kilómetros al este de La Meca, para permanecer en oración, súplica y arrepentimiento desde el mediodía hasta el anochecer (el acto conocido como wuqūf).
El Santo Profeta Muḥammad (sa) enfatizó la importancia central de este día al declarar: «El Hayy es ‘Arafāt.» (Sunan an-Nasā’ī, Sunan Abī Dāwūd)
Esto significa que la permanencia en ‘Arafāt es el rito esencial sin el cual la peregrinación no es válida.
En este lugar, el Santo Profeta (sa) pronunció su famoso Sermón de Despedida (Khutbat al-Wadā‘), en el que reafirmó los derechos humanos, la igualdad entre razas, el respeto a las mujeres y la abolición de las prácticas injustas de la época preislámica. El valor espiritual de ‘Arafāt representa una antesala del Día del Juicio, donde cada alma se presenta ante Dios en busca de perdón y misericordia.
El ‘Īd ul-Aḍḥā (la Festividad del Sacrificio) es una de las dos principales celebraciones islámicas y tiene lugar el décimo día de Dhul-Ḥiyyah, coincidiendo con la finalización de los ritos principales del Hayy.
Conmemora la prueba de fe a la que fue sometido el Profeta Abraham (as), cuando Al-lah le mostró en visión que debía ofrecer en sacrificio a su hijo Ismael (as). El Corán relata que ambos demostraron una sumisión absoluta a la voluntad divina:
«Y cuando ambos se hubieron sometido, y él lo hubo tumbado sobre su frente, le llamamos: ¡Oh Abraham! Ya has cumplido la visión.» (Corán 37:104–106)
Dios sustituyó el sacrificio por un carnero, enseñando que no desea el derramamiento de sangre humana ni el sufrimiento innecesario, sino la pureza de la intención y la disposición a sacrificar los apegos terrenales por amor a Dios.
Durante el ‘Īd ul-Aḍḥā, los musulmanes de todo el mundo que tienen capacidad sacrifican un animal (cordero, oveja, vaca o camello) y distribuyen la carne en tres partes: una para la familia, otra para parientes y amigos, y otra obligatoria para los pobres y necesitados, promoviendo la solidaridad social.
La ‘Umrah es conocida como la «peregrinación menor». Consiste en un conjunto reducido de ritos religiosos que incluyen:
Diferencias con el Hayy:
Este compendio textual completo de preguntas y respuestas ha sido preparado y redactado íntegramente por Malik Tariq Mahmood, Misionero de la Comunidad Musulmana Ahmadía.