¿Cómo uno puede librarse del pecado?
Palabras benditas de Su Santidad Hazrat Mirza Ghulam Ahmad de Qadián (India), el Mesías Prometido
Para comprender mejor este tema, puede consultar nuestra guía principal sobre Quién es Al-lah.
Hazrat Mirza Ghulam Ahmad de Qadián (India), el Mesías Prometido (1835-1908)
La importancia de la conciencia de Dios
Todas las formas de amor, miedo y aprecio nacen de la conciencia, y la principal causa de la profusión del pecado en esta época es la falta de conciencia del hombre sobre su Creador. Una señal que distingue a una verdadera religión de otras es que abre a los creyentes muchos caminos hacia el conocimiento y la conciencia sobre Dios, lo que hace que no solo desistan del pecado, sino que, cuando hayan visto la belleza y la gloria divina, se enamoren de Él tan completamente que, para ellos, incluso un momento de separación sea peor que los tormentos del infierno.
La liberación del pecado y el amor a Dios es, sin duda, el objetivo más elevado del ser humano, y es la verdadera felicidad que también se llama el Paraíso. Por lo contrario, cada deseo que va en contra de la voluntad de Dios, y cada vida dedicada en la búsqueda de tales deseos, es como vivir en el infierno.
¿Cómo librarse de esta vida infernal?
La pregunta que surge aquí es ¿cómo librarse de esta vida infernal? En respuesta de esta pregunta, el conocimiento que Dios me ha dado es que la salvación de esta morada de fuego depende únicamente de la conciencia verdadera y perfecta de Él. Las pasiones carnales, que están destruyendo la fe, son una inundación que sale con toda fuerza, y algo perfecto se puede ser contrarrestado por algo igualmente perfecto. Entonces, para alcanzar la salvación, necesitamos un conocimiento perfecto y una conciencia completa de Dios, ya que solo el diamante puede cortar el diamante. No requiere muchos argumentos para demostrar que solo la verdadera conciencia de Dios, Ma‘rifat, (La percepción y conciencia sobre algo o alguien) puede inspirar apreciación, amor o miedo. Si un niño recibe un diamante que vale millones, no lo apreciará más de lo que aprecia un juguete. Y si un hombre recibe miel sin saber que está envenenada, la comerá con gusto y no se dará cuenta de su peligro. Pero no meteréis su mano en una madriguera de serpiente porque sabéis que podéis morir. De la misma manera no podéis tragar veneno porque sois conscientes de que moriréis por tragarlo . ¿Por qué, entonces, no teméis a la muerte que debe caer sobre vosotros como resultado de transgredir los mandamientos Divinos? Os digo que es solo porque no tenéis conocimiento sobre Dios como tenéis de la nocividad de una serpiente o veneno.
Ninguna lógica puede refutar el hecho de que el conocimiento perfecto impide al hombre hacer lo que pueda causarle daños físicos o económicos, y para ello no necesita creer en la expiación. ¿No es verdad que los delincuentes más endurecidos suprimen muchos de sus deseos por temor a ser detenido y castigado severamente. No pueden entrar en una tienda para robarla a plena luz del día, mientras policías armados patrullan el área, aunque haya miles de rupias (la moneda de la India) en la tienda. ¿Por qué? ¿Es porque tienen fe en la expiación y están dominados por la doctrina de la Cruz? No.
Solo desisten porque reconocen los uniformes negros de los policías y tienen miedo de sus espadas brillantes, están ciertos que serán encarcelados a ser detenidos. Este principio no se aplica solamente a los seres humanos sino que a los animales. Un león furioso nunca salta al fuego, incluso cuando vea a su presa al otro lado, y un lobo nunca ataca a una cabra cuyo dueño le guarda con una pistola cargada y una espada desenvainada. Entonces, queridos, esta filosofía es verdadera y probada que el hombre no necesita doctrina de ‘expiación’ para mantenerse alejado del pecado; todo lo que necesita es verdadero conocimiento y conciencia. Digo sin equivocarme que si el pueblo de Noé poseyera una verdadera conciencia, que inspira temor completo de Dios, no se habría ahogado; y si la gente de Lot hubiera reconocido verdaderamente a su Señor, no se habría bañado con piedras; y si a este país (India) se le hubiera otorgado una verdadera conciencia de Dios que hace temblar los corazones, no habría sido devastado por la plaga. (Lecture Lahore P. 148-151)
Es necesario suplicar a Dios para tener fe en Él.
Dado que no es posible alcanzar estas etapas por los propios esfuerzos humanos, el Sagrado Corán nos insta una y otra vez a orar y esforzar. Dice:- “Orad y aceptaré vuestras oraciones”. Más dice:-
Si Mis siervos te preguntan cómo se puede probar Mi existencia y por qué deberían creer en Mí, la respuesta es que estoy muy cerca. Respondo a cualquiera que me invoque, escucho su voz y le hablo. Pues deben convertirles en merecedores de Mi conversación y tengan una fe perfecta en Mí, para que puedan encontrar Mi camino.
(Lecture Lahore P. 158-159)
El propósito más grande del ser humano, por el que puede librarse del pecado, es alcanzar la certeza sobre Dios y el Día del Juicio Final. Pero, ¿cómo puede tener fe en Dios invisible a menos que escuche su voz, que diga ‘existo’ y sea testigo de sus signos manifiestos? La razón y la lógica sólo pueden ir tan lejos como para mostrar, sobre la base del orden consumado y sabio del universo, que los cielos y la tierra deben tener un Creador, pero no van tan lejos como para probar que existe realmente; y la diferencia entre ‘debería ser’ y ‘es’ es bastante clara…
¿Cuál religión hoy puede inspirar la fe en Dios?
En medio del flujo actual de rivalidad religiosa, un buscador de la verdad no debe olvidar que solo aquella religión puede considerarse verdadera, la que demuestra categóricamente la existencia de Dios y exalta al hombre al escenario donde recibe la comunión divina, y lo salva de la oscuridad del pecado por su poder espiritual y calidad inspirarte al espíritu. Todas las demás engañan.
(Lecture Lahore, P. 162)
Los seguidores de todas otras religiones, creen que ahora Dios no revela a nadie ni habla con sus siervos. Pero el Islam enseña que todos los atributos divinos son eternos, porque Dios es perfecto. Él no tiene ninguna debilidad ni sus poderes menguan nunca. Pues, la revelación continúa y Dios habla en esta misma época igual como en los tiempos anteriores. Pues regocíjense que pueden hablar con Dios purificándoles incluso hoy en día y pueden librarse de los pecados.